Leopoldo Jacinto Luque murió este lunes a causa del coronavirus y tras pasar varias semanas internado luchando contra él. Tenía 71 años y había sido internado a principios de año en la Clínica de Cuyo, en la capital provincial de Mendoza, donde finalmente falleció en las últimas horas.
Fue uno de los primeros campeones mundiales argentinos, tras haber integrado el seleccionado que ganó el Mundial '78 disputado en nuestro país. Durante ese certamen, el exdelantero de River y Unión de Santa Fe convirtió cuatro goles: Uno ante Hungría, otro ante Francia y dos frente a Perú, y se transformó en una de las figuras y jugador predilecto del entrenador César Luis Menotti, a pesar de haber tenido que atravesar la pérdida de su hermano y una luxación de codo mientras se desarrollaba la competencia.
Luque nació en Santa Fe el 3 de mayo de 1949 y desde hace 28 años se radicó en Mendoza. Además de los equipos mencionados, jugó en Rosario Central, Racing y Chacarita, y tuvo experiencia en la dirección técnica al ser el entrenador de Independiente Rivadavia en el 2003 y Argentino de Mendoza en el 2013.
El exgoleador de la Selección Argentina comenzó a tener síntomas de COVID-19 a finales de diciembre y fue hisopado junto a su esposa y su hija, quienes dieron negativo. Luego de pasar los primeros días aislado en su casa Luque fue internado en terapia intensiva porque los estudios detectaron falta de oxígeno y signos de neumonía bilateral, producto del virus.
En los últimos días, su cuadro empeoró y ahora la noticia de su muerte conmueve al mundo del fútbol, ya que ahora son seis los campeones del mundo que fallecieron: Tres del Mundial 78 (Rubén Galván, René Houseman y Luque) y tres del Mundial 86 (José Lius Cucciufo, José Luis Brown y Diego Maradona).