Se terminó una nueva temporada para Gimnasia, y si bien no pudo cumplir con el objetivo de clasificar a un torneo internacional, el panorama que tenía antes del arribo de Néstor Gorosito, cambió notablemente.
Se terminó una nueva temporada para Gimnasia, y si bien no pudo cumplir con el objetivo de clasificar a un torneo internacional, el panorama que tenía antes del arribo de Néstor Gorosito, cambió notablemente.
El semblante del equipo mejoró con la llegada de Pipo y eso se evidenció en el aspecto actitudinal del conjunto en general, pero sobre todo quedó claro en el funcionamiento colectivo y nivel de juego, el cual fue más que aceptable en la mayoría de los encuentros.

Gimnasia venció 2 a 1 a Agropecuario en el segundo amistoso y el equipo de Fernando Zaniratto cerró la pretemporada con dos triunfos.
Ignacio Miramón sufrió una molestia muscular el miércoles y no fue de la partida frente a Agropecuario. Entre algodones para el debut de Gimnasia.
Analizando su periodo de trabajo, Gorosito disputó 16 partidos en el banco Tripero, todos en la Liga Profesional. En total consiguió 7 victorias, 5 empates y 4 derrotas, con 20 goles a favor y 19 tantos en contra. Estos números reflejan una efectividad del 54,16%.
En este periodo, Gimnasia consiguió ganar dos partidos de manera consecutiva en tres oportunidades, algo no menor considerando las estadísticas de las últimas temporadas. Por esto, y la buena aceptación que tiene el entrenador dentro del plantel y la Comisión Directiva, es que parece haber Pipo para rato y a partir del 5 de enero arrancará desde 0 con un nuevo grupo de jugadores y objetivos diferentes.