Una máxima del derecho penal indica que el llamado a indagatoria es el primero de los actos de defensa de un acusado. Bajo ese pie de marcha el ciudadano Alejandro Arregui fue citado a declaración indagatoria, el próximo 1 de diciembre a las 10:00 horas, imputado por los delitos de “desobediencia y amenazas” en la marco de la causa iniciada tras la denuncia de una funcionaria judicial con quien mantiene un enfrentamiento vecinal de larga data.
Tal como informó este medio, la mujer, cansada de las amenazas y escraches, radicó la denuncia penal con el asesoramiento legal del abogado Juan José Losinno. La génesis del conflicto fueron las denuncias que la mujer realizó a Control Ciudadano de la Municipalidad de La Plata por las fiestas clandestinas que, se sospecha, Aguirre organizaba en su vivienda de la localidad de Los Porteños, al oeste del casco urbano de City Bell.
La denunciante tomó la decisión de realizar la denuncia penal, luego de la aparición de carteles en calle 453 desde 138 hasta 144 con calumnias e injurias hacia la mujer y su esposo, cuyas identidades se mantienen en reserva. Ellos sospechan que el autor es el denunciado Alejandro Arregui "quien ya cumplió una condena mediante una suspensión de juicio a prueba por la agresión a un comisario", explicó la mujer.
En uno de los carteles se propone expulsar del barrio a los denuncias, en otro acusan a la pareja de tener secuestrados a sus hijos y en un tercero señalan que "denuncian a los que construyen, les molesta la vida".
La situación de tensión ya lleva varios meses. El denunciado posee una quinta en 137 y 450 donde se realizaron fiestas clandestinas que ella se encargó de exponer y raíz de ello sufre las represalias del acusado. "De manera extraña hubo un incendio en el fondo de mi casa, también me tiraron piedras en el techo y hasta me rayaron el auto", contó la funcionaria judicial en diálogo con este medio.

La mujer también reveló que Aguirre persiguió a su marido, un hecho que terminó en una comisaría donde el sospechoso agredió incluso al jefe de la seccional. La situación llegó al punto que la ella y su pareja tienen en su favor una medida cautelar que impide el acercamiento del denunciado.