Padres, madres y alumnos de la secundaria Nuestra Señora del Valle de 57 entre 1 y 2 llevaron adelante el último miércoles una multitudinaria sentada en las puertas de la institución, para denunciar a un preceptor por el "acoso sexual" físico y verbal al que habría sometido a al menos cuatro estudiantes. Pero en medio de la congoja y la preocupación salió a la luz una insólita coincidencia: en La Plata hay otro colegio con el mismo nombre y ahora debieron salir a aclarar que no tienen nada que ver con las acusaciones.
"Ante las reiteradas consultas recibidas en nuestra institución por los hechos ocurridos en el colegio de la calle 57 entre 1 y 2, la Asociación de Padres propietaria del Colegio Secundario Nuestra Señora del Valle de 65 N° 177 deja constancia que no estamos involucrados en dicha situación", escribieron en la cuenta de Facebook de la secundaria de El Mondongo.
La comunidad educativa de la escuela en cuestión se encuentra revolucionada tras las fuertes acusaciones dirigidas a un preceptor que habría sometido a al menos cuatro chicas a un constante acoso sexual. Tras reunirse con las autoridades, los denunciantes adelantaron que en el transcurso de la jornada radicarán una denuncia penal en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de La Plata para que la Policía investigue lo sucedido.
"Hay un preceptor que toquetea a las chicas y les dice cosas, como'que cola fresca que tenés'. También les guiña el ojo. A otras les ha tocado la cola con la carpeta en donde él tiene sus papeles y anotaciones. O les acaricia el pelo", detalló en diálogo con el diario El Día una de las madres que participó de la sentada, quien además afirmó que "debido a estas situaciones reiteradas las chicas hablaron entre ellas y decidieron contarlo a los padres".
En La Plata se reabrió la polémica sobre el acoso sexual en las escuelas, agravado por ser ejercido por un hombre mayor y en situación de poder respecto de las alumnas. No obstante, hasta el momento se supo que en la secundaria de calle 57 solo resolvieron apartar al preceptor preventivamente de ese curso y cambiarlo de horario, al turno tarde. Pero tanto las alumnas acosadas como sus familias, le exigen a la dirección que tome medidas más firmes y concretas como la expulsión del hombre de la institución.