El doble homicidio ocurrido en las últimas horas del viernes cerca de las costas de Ensenada sigue conmocionando a la vecina localidad y a la región. La masacre en el buque Ayane, anclado en las costas de Punta Lara, fue noticia en todo el país luego de que se conociera que un hombre identificado como Carlos Lima aparece sindicado como el asesino del capitán Alejandro Daniel García y al primer oficial Juan Alfonso Pegasano.
Aunque la investigación recién comienza, hasta ahora se sabe que el autor del hecho habría actuado como consecuencia de un brote psicótico y que automáticamente después de haber cometido el crimen confesó todo a la Prefectura Naval: "El primer oficial y el capitán están muertos, los maté yo", dijo Lima en comunicación con las autoridades luego de matar a sus superiores.
Tras el macabro episodio, los peritos trabajaron en el lugar para entender más sobre la mecánica del ataque y corroborar cómo es que sucedió. Según revelaron testigos del hecho, tripulantes del navío, indicaron que tras mantener una intensa discusión en la cubierta, el marinero ingresó al buque a buscar el arma y cuando salió arremetió a tiros únicamente contra las víctimas (el resto de la tripulación resultó ilesa), quienes habían embarcado el viernes porque fue día de relevo. Según trascendió el buque tenía 21 tripulantes.
La secuencia informada indica que el primer oficial que resultó asesinado es ex oficial de la Armada y ex compañero de tres oficiales que actualmente se desempeñan en la Escuela Naval Militar. Si bien aún se desconocen los motivos de la pelea, una vez cometido los dos asesinatos el marino se comunicó inmediatamente con Prefectura para informar de lo sucedido, cerca de las 22.30.
Como se dijo, la masacre ocurrió en una zona de fondeo de barcos frente al puerto, a unas 2 millas de la costa. Hasta allí se dirigió el persona de la fuerza que se encontraba a bordo del guardacostas Cabo Corrientes, que navegaba cerca del lugar donde había sucedido el hecho.
En paralelo, se comunicó otro tripulante del buque con la Estación Costera solicitando apoyo urgente por tener inmovilizado al agresor desconociendo si aún poseía el arma de fuego. El Capitán del Guardacostas GC-73, que recién pudo aborda el buque a las 1:40 de la madrugada, constató que había dos víctimas fatales y que el presunto homicida había sido reducido por sus propios compañeros. De acuerdo a los primeros relatos que pudo recabar, el arma utilizada habría sido arrojada a las aguas por el autor del hecho.
En medio de la conmoción, Lima fue finalmente detenido. El acusado tiene 52 años y era conocido entre sus colegas por su supuesto desequilibrio emocional, a punto tal que ahora es una incógnita de la investigación cómo es que logró superar los diversos exámenes psicológicos a los que todos los marineros son sometidos.
El acusado cumplía tareas como tercer oficial a bordo del Ayane y se recibió como oficial de radio a fines de 1991, en la Escuela Nacional de Náutica Manuel Belgrano. Cuando la reglamentación hizo que los radios ya no fueran necesarios a bordo de los buques, se convirtió en oficial de cubierta y en paralelo trabajó como oficial en la Policía Bonaerense.
En 2007, sin embargo, fue cesanteado y en 2011 condenado por tirotear a un vecino en City Bell pero obtuvo rápidamente su libertad condicional.
El hecho ocurrió el 2 de junio de 2008, en 134 y 472. Esa noche, cerca de las 22.30, Lima rompía a mazazos el pavimento de la calle para evitar que se acumulara el agua del desagote de su lavarropas y al advertir lo que estaba pasando un vecino fue a pedirle explicaciones, pero recibió seis tiros de parte del ahora marinero. Tras mantener una acalorada discusión, el entonces ex policía extrajo una pistola 9 milímetros y efectuó los disparos contra su víctima, quien cayó al piso gravemente herido. De acuerdo a los primeros peritajes, Lima abrió fuego a menos de un metro y medio de distancia y los testigos aseguraron que fue "como si lo ejecutara".
La víctima recibió un balazo en la pierna izquierda, dos en la columna, uno en el abdomen que le afectó el intestino y dos en el brazo izquierdo, por lo que fue trasladado al Hospital San Roque de Gonnet, donde los médicos lo operaron de urgencia. El agresor, en tanto, se atrincheró en su casa y también le disparó a la policía. Los efectivos pidieron apoyo al Grupo Halcón, se cerraron las calles y se convocó al fiscal en turno. Tras una hora de negociación Lima finalmente se entregó.