El género de terror hecho en Argentina se reinventa y llama la atención de grandes plataformas como Netflix, que el 15 de octubre estrenará para toda Latinoamérica y España el film "Historia de lo oculto".
El género de terror hecho en Argentina se reinventa y llama la atención de grandes plataformas como Netflix, que el 15 de octubre estrenará para toda Latinoamérica y España el film "Historia de lo oculto".
Se trata de un thriller de terror escrito y dirigido por el cineasta platense Cristian Ponce que transcurre en 1987 y que narra una curiosa historia que vincula al Gobierno con un aquelarre real, a través de una entrevista periodística en un programa de televisión llamado "60 minutos antes de la medianoche".
El film de época que combina lo paranormal con las conspiraciones políticas es el primer largometraje de Ponce, platense por adopción, radicado en la ciudad desde hace 16 años cuando llegó desde Carmen de Patagones para hacer la carrera de Cine en la Universidad Nacional de La Plata.
El largometraje se terminó en plena pandemia para empezar a recorrer los festivales del mundo como el Marche Du Film del Festival de Cannes y el Festival de Sitges. Luego llegó a la Argentina y tuvo su estreno nacional en el marco de la Competencia Argentina del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, en donde agotó entradas.
Antes de su estreno en Netflix, Cristian Ponce, habló con 0221.com.ar sobre el proyecto que llamó la atención de uno de los gigantes del streaming, que por segunda vez se contactó con el realizador y adquirió los derechos de distribución.
—¿Qué se siente cuando tu película llega a una plataforma tan importante como Netflix?
—Se siente muy bien porque es una ventana muy importante especialmente para el cine argentino. Es la posibilidad de llegar a un montón de gente. Por un lado está bueno y por otro lado nos da un poco de miedo porque también el público va a ser distinto al que vio la película en festivales, por ejemplo. Estuvimos en varios festivales de cine de terror y la gente estaba un poco más preparada para ver la película. Ahora no sabemos cómo va a pegar, pero tenemos esperanza.
—¿Cómo llegaron a Netflix?
—Nosotros ya tenemos una serie en Netflix que se llama "La Frecuencia Kirlian" que fue similar, pero no llegamos por los mismos medios. Con "Historia de lo oculto" pasó que después de un festival en España quedamos en una plataforma de allá que se llama Filmini y el dueño es muy amigo del agente de ventas Guido Rud, de Film Sharks -agente de venta de las películas de Ariel Winograd-. A Rud e interesó la película y nos contactó para iniciar la venta en plataformas y distribuidoras internacionales. Y por suerte el primer trato que salió fue el de Netflix, quien tiene la exclusividad.
—¿Cómo nació el proyecto?
—Era una historia que yo tenía en la cabeza hace dos años. Que la iba armando, que a veces me ponía a pensar un poco y que se iban sumando cosas, pero casi que no había escrito nada. Y cuando pasó lo de La Frecuencia Kirlian, que nos da un ingreso como productora, dijimos '¿bueno, qué hacemos... nos vamos de vacaciones, nos compramos cosas que nos gusten o nos embarcamos en hacer una película'. Decidimos lo último. La idea era que la escribiera y dirigiera yo. Fue ponerme a pensar dentro de los proyectos que tenia en mente.
—Con poco presupuesto obtuvieron grandes resultados... ¿cómo se adaptó Historia de lo oculto?
—Historia de lo oculto es la historia de un programa de televisión, casi la mitad de la película transcurre dentro de un set de televisión, ya para producir era algo que nos abarataba muchísimos costos porque era conseguir un set de televisión y armarlo y grabar en muy pocos días porque íbamos a grabar con varias cámaras. Fue esa la opción.
—Y la realización fue en La Plata...
—El equipo tanto adelante como detrás de cámara es de La Plata por nacimiento o por adopción. Solo un actor es de Buenos Aires. Al final de la película hay una placa que dice "Hecho en La Plata". No hay manera de errarle. Además, el estudio de televisión es en la Facultad de Bellas Artes. Los exteriores son en Tolosa y la casa donde están los periodistas es cerca de Meridiano V, al borde de Villa Elvira.
—¿Cuál fue el mayor desafío en este proyecto?
—Hacer un largometraje por primera vez. Yo vengo de laburar muchísimo en series web. Son cosas muy cortitas, de 10 o 15 minutos como mucho. Entonces el desafío era ver si la historia se sostenía durante 80 minutos, que no perdiera potencia, que contara una historia de manera coherente. Y después fue superar el año pasado con la cuarentena estricta porque nosotros estábamos post-produciendo la imagen y el sonido. Tuvimos que parar muchos meses. Ahí pasamos muchos nervios porque empezamos a quedar con una versión preliminar en los festivales y teníamos que terminar la película lo antes posible.
—La película circuló por varios festivales e incluso fue vista en diferentes países del mundo... ¿Lo esperaban?
—El objetivo era hacer circuitos de festivales porque la película era también como una especie de carta de presentación para nosotros. Eso lo vimos impedido durante la cuarentena estricta. Pero la mayoría de los festivales se hicieron de manera virtual y ahí le encontramos el gusto. Por ejemplo en el festival de Mar del Plata, si la hubiéramos estrenado en sala, quizás la veían 300 personas. En modo virtual, en cambio, la vieron 4 mil personas en toda Argentina y eso para nosotros fue súper groso. La película tuvo una llegada después potenciada por las redes sociales. Incluso agotó dos veces las entradas.
—Desde Netflix ahora se va a poder disfrutar desde las casas... ¿qué opinas?
—Al ser una película que la mitad transcurre en un programa de televisión, me parece que hay una magia que se disfruta muchísimo también si estás tranquilo en tu casa. Creo que se la banca por el lenguaje que utilizamos en esos segmentos que tienen que ver más con lo televisivo que con lo cinematográfico.
—¿El estilo de thriller americano de los años '40 que tiene la película fue buscado?
-Si, el referente mas grande de mi parte por ese lado fue “Todos los hombres del presidente”, película de fines de los '70, norteamericana. Me gusta muchísimo el thriller de esa época pero especialmente la película de periodistas. Mi intención fue entre caprichosa y romántica porque quería hacer una película como las que me gustaban pero a su vez también tenía muchas ganas de hacerle justicia a una profesión u oficio que quiero tanto como el periodismo. Yo trabaje mucho tiempo en un canal que era provincial acá en la ciudad que tenía que ver con las noticias con el periodismo y quería hacer una película como tienen los yankees, en la que los periodistas son los héroes.
—¿Netflix ya la presenta como género terror... estás de acuerdo?
—Es una mezcla rara. También le ponen como cine arte. La película es como una mezcla de esas cosas. Está bien. Hay categorías mas raras en Netflix así que me parece que la sacamos barata.
—¿Cómo es tu relación con el terror, siempre vas por ese lado?
—A mí me gusta mucho el terror. Dentro de la productora Tangram somos 6 personas y yo era un poco el único al que le gustaba. Entonces las primeras cosas que hicimos tuvieron mas que ver con la comedia, que también me gusta mucho pero a partir de La Frecuencia Kirlian pude probar y ver cómo funcionaba y empezar a tirarme mas cómodo por ese lado.
—¿Qué te ves haciendo después de Historia de lo oculto?
—Y lo que me veo inmediatamente haciendo después de Historia de lo oculto tiene que ver con el terror.
—¿Cómo ves el género en Argentina?
—Es un género que está creciendo mucho. Y hay cada vez mejores películas, entonces es un gusto poder estar creciendo también junto a un montón de colegas que están haciendo lo suyo.
—¿Cuáles son los referentes que tomaron en la construcción de la película?
—Tenemos un montón de referencias que son súper explícitas y que las hemos blanqueado con algún detalle en el fondo o cada vez que charlo con alguien las comento porque además son películas que están buenísimas. Pero no solamente de terror, por ejemplo la película de Jhon Carpenter “La boca del miedo”. Hay una película inglesa que se llama "Ghostwatch" que transcurre en un programa de televisión. Nuestra película en realidad es una película de terror pero que se muestra mas como un thriller. Entonces, en los momentos que teníamos que mostrar algo terrorífico sobrenatural, elegimos mostrarlo poco y la influencia venía de la película australiana "Lake Mungo", que es una película armada a partir de fotografías y videos encontrados. Y en Argentino no hay tanto desde el terror pero una gran película que nos inspiró mucho fue "La larga noche de Francisco Santis", o "Hay unos tipos abajo", de Filippelli de los '80. Como no hay tanto referente de terror los referentes vinieron desde otros géneros.
—¿A qué apuntás en tus producciones?
—Yo apunto a lo raro. Veo El Exorcista y me pongo mal. Me gusta mucho ver, creo les pasa a todos los fans del género. Ver qué hacen por ejemplo con las películas de asesinos, que vi mucho, cuál es la vuelta de tuerca que le dan, cómo juegan con los elementos. Yo como realizador y guionista quise como pararme en los hombros de estos gigantes del cine del terror y hacer el juego de ver qué hago distinto, en que puedo tratar de innovar.
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