Carolina Piparo e Ignacio Buzali vivieron un arranque de año infernal. En poco más de una hora y media, entre la 1.30 y las 3.15 de la madrugada del 1º de enero la diputada provincial y su marido sufrieron un atraco perpetrado por motociclistas que les hizo revivir el peor momento de sus vidas, protagonizaron una alocada carrera que los tuvo primero como perseguidores y después como perseguidos y se vieron envueltos en un episodio que aún tiene demasiados puntos oscuros e incluyó un choque con dos jóvenes que resultaron heridos. Todo derivó en una denuncia penal contra Buzali, conductor del Fiat 500 y varios pedidos de renuncia realizados por sectores políticos opositores a la dirigente del PRO. La reconstrucción exclusiva a la que accedió 0221.com.ar se pudo lograr gracias a la secuencia de imágenes que quedaron registradas en las cámaras de seguridad de la Municipalidad de La Plata y al trabajo del personal del Centro de Operaciones y Monitoreo local.
Buena parte de esa larga secuencia, que se desarrolló en un escenario de no más de trece cuadras a la redonda en pleno centro de la ciudad, quedó registrada en varias cámaras de seguridad, las cuales permiten realizar una reconstrucción de la ruta que Piparo y Buzali siguieron en esos críticos momentos. Existen -no obstante- puntos ciegos sobre los cuales aún no trascendieron imágenes y abren el juego a las especulaciones, no solo de las calles por las que el auto y las motos circularon, sino en torno a lo que efectivamente ocurrió.
Tres momentos claves de ese derrotero infernal no tienen registro fílmico, al menos difundidos públicamente hasta ahora. Uno es el robo del cual la diputada que también es secretaria de Asistencia a la Victima y Políticas de Género fue blanco, en la puerta de la casa de su suegro. Otro es el momento en el que la pareja, según su versión camino a la comisaría Primera, se cruzó con quienes creyeron eran los ladrones para comenzar una persecución a distancia. Y el último es el momento del choque del auto con una de las motos en el cual resultaron heridos los jóvenes Luis Lavalle e Iván Coronel.
Lo concreto es que el recorrido desde la casa paterna de Buzali, en 47 entre 15 y 16, y la comisaría a donde les habían recomendado ir a radicar la denuncia, en 53 entre 9 y 10, no hay más de diez cuadra hacia el este. Sin embargo, en el fragor de una persecución sin rumbo definido, la colisión con la moto se produjo unas catorce cuadras en el sentido contrario, hacia el oeste del punto inicial donde había sido el atraco.
Entre un hecho y otro, el recorrido de autos y motos se internó en calles más céntricas, volvió hacia una zona muy cercana al lugar donde todo había empezado y concluyó en Plaza Moreno, a menos de 300 metros de la comisaría que era el destino inicial de la pareja.
La reconstrucción del primer tramo del recorrido (ver mapa) es tentativo y puede ser diferente. Es seguro que la secuencia empieza en 47 entre 15 y 16, donde Piparo fue asaltada y revivió el peor momento de su vida, cuando sufrió una salidera en la que perdió a su hijo Isidro, del cual estaba embarazada. La primera imagen aportada por el sistema de monitoreo municipal muestra a las motos perseguidas por al Fiat 500 de Buzali y Piparo por 9 entre 49 y 50. En algún lugar entre el robo y esa escena la pareja divisó, cuando viajaban hacia la comisaría Primera, a quienes creyeron eran los ladrones y comenzaron a perseguirlos a distancia mientras llamaban al 911 para brindar la localización.
Arranca en ese momento uno de los tramos transparentes del recorrido, con las tres motos circulando por esa calle hasta diagonal 74, para luego tomar por 46 hasta 11 y de ahí atravesar la avenida 44 hacia la intersección con la calles 41 por la cual se pierden en sentido hacia la avenida 13. En todas esas imágenes aportadas por las cámaras de seguridad del sistema de monitoreo municipal, marcadas con color azul en el mapa, aparece a una distancia que podría interpretarse como prudencial, el auto oscuro y de techo blanco en el viajan Buzali y Piparo.
Lo que sigue es una breve imagen aportada por una cámara de Plaza Güemes, en la que llega a divisarse al auto en la avenida 38 llegando desde 18, lo que sugiere que en algún momento la pareja dejó la calle 41 (por las calles 15, 17 o 18). Ese es el último registro de la primera secuencia en la que Piparo y Buzali son perseguidores sigilosos.
La siguiente escena es de otro registro, tomadas por las cámaras que aparecen en color lila en el mapa, y ya los muestra aparecer desde la calle 22 y tomar por diagonal 73 en sentido a Plaza Azcuénaga, conduciendo a más velocidad y perseguidos por tres motos. Se supone que para entonces ya había ocurrido otro de los momentos que no tiene registro: el choque con una de las motos y el supuesto "arrastre" a lo largo de entre 300 y 400 metros del ciclomotor.
De las versiones dadas por quienes llamaron al 911, por los dichos de las propias víctimas del choque y de la mujer que increpó a Piparo y Buzali en Plaza Moreno, se desprende que el impacto se produjo en la calle 21 entre 39 y 40. Probablemente la moto de Lavalle y Coronel dobló desde 39 y el auto viajaba por la calle 21 con sentido a 38, cuando se encontraron. Ese seria el momento en que Piparo declara haberse visto rodeada por cinco motos y en el que su marido al intentar escapar chocó con el rodado menor.
Es justamente Sara Talpone, la mujer que esa madrugada increpó a Piparo y Buzali en Plaza Moreno, la que este martes declaró ante el canal IP Noticias que vio el momento en el que el auto atropelló a la moto roja en 21 entre 38 y 39 y que la arrastró por esa calle hasta 37 y de ahí hasta 22, donde finalmente la motocicleta se desprendió y quedó tirada.
Podría suponerse -porque no se difundieron registros- que la pareja tomó por 22 hacia 41 y diagonal 73, que es donde finalmente reaparece ante las cámaras de seguridad de esa arteria ya perseguidos a gran velocidad por tres motos. Esa carrera es tomada en todo su trayecto por las cámaras de los cruces con 21 y 42.
Sin embargo, circuló en las últimas horas otro video (arriba) que extiende el tiempo de la llegada de los vehículos a diagonal 73 y 22 y los muestra reaparecer en sentido contrario y a toda velocidad, lo que implicaría un "giro en U" violento en la esquina de diagonal 73 y 21 o 20. Fuentes del Centro de Monitoreo indicaron que existen al menos tres cámaras que tomaron un derrotero posterior que hasta ahora no era considerado y los muestra llegar y bordear el Parque Alberti (de 25 y 38), bajar por 26 hasta 42 y por esta cruzar la avenida 25 y seguir hasta llegar nuevamente a diagonal 73 y 21.
La secuencia posterior que correspondería es la del paso del vehículo por Plaza Azcuénaga y por diagonal 73 y 16 rumbo a Plaza Moreno, las cuales están en el segundo video como si fuera la continuidad del tránsito por 21 y 42. En una instancia siguiente fue aportado el registro de otro equipo que toma el ingreso del auto y las motos a Plaza Moreno con un intento frustrado de detención a la altura de la Catedral, donde había un control de tránsito. Finalmente la persecución sigue y ya es tomada por la cámara cercana a 12 y 54 donde la persecución finalmente termina.
Es el punto donde se produce el cruce entre Piparo y Talpone, la mujer que la increpa, y donde aparece en escena el secretario de seguridad Darío Ganduglia, poco antes de que todos ellos (incluidos los motociclistas) terminaran declarando hasta entrada la madrugada de ese violento primer día del año tanto por el robo como por el confuso episodio posterior que terminó con los dos jóvenes heridos.