Tras una jornada inédita y de alta tensión, la protesta de policías se trasladó finalmente desde la Gobernación a las puertas del Comando de Patrullas de La Plata, donde varias decenas de agentes se encuentran desde muy temprano impidiendo la salida de los móviles policiales y a la espera de ser convocados por las autoridades provinciales para negociar aumentos salariales, entre otras reivindicaciones laborales.
La histórica protesta de policías que copó el centro platense durante la noche de este último lunes causó un fuerte cimbronazo político y encendió alarmas en la Gobernación. Tal es así que, según confiaron los voceros de los manifestantes a 0221.com.ar, se espera que el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni; y el jefe de Gabinete, Carlos Bianco; anuncien en las próximas horas un paquete de mejoras de salarios para intentar llegar a un acuerdo y evitar la prolongación de la medida de fuerza.
Los efectivos se congregaron desde las 5.30 frente a las puertas de la central policial ubicada en Tolosa para impedir la salida de patrulleros. Los agentes se negaron a permitir el relevo previsto para las primeras horas de la mañana de este martes y aguardan ahora por las definiciones que podrían tomar las autoridades provinciales para intentar destrabar el conflicto.
En la noche del lunes más de 100 efectivos de la Policía Bonaerense y sus familiares coparon el centro platense y se reunieron en la esquina de 7 y 50, en una inédita marcha registrada en la Provincia. Luego se trasladaron hasta las puertas mismas de la Gobernación y tras más de cuatro horas de protesta se dirigieron al Comando de Patrullas para impedir el cambio de guardia, con el objetivo de provocar la ausencia de patrulleros en las calles, en una clara señal de radicalización del reclamo.
Patrulleros con las sirenas encendidas acompañaron el reclamo, que se extendió en algunas ciudades de Buenos Aires, sobre todo del conurbano.
De civil, los uniformados hicieron escuchar su reclamo de mejoras salariales en medio de la pandemia, que los tiene junto al personal de la salud como los principales agentes del Estado trabajando como personal esencial. Luego se sumaron patrulleros y efectivos uniformados, que se retiraron minutos después de las 2 para continuar con las tareas de seguridad.

Fue en ese momento cuando los manifestantes comenzaron a definir los pasos a seguir. La decisión fue tajante: impedir la salida de los patrulleros del Comando de Patrullas en el cambio de guardia.