El uso de las bicicletas que ofrece la Municipalidad trepó un 25% desde el inicio del brote de COVID-19, una tendencia que también se registró en el sector privado con el aumento de las ventas de ese medio de transporte. De acuerdo con las autoridades comunales, el programa "Movete en Bici", que incluye un servicio de préstamo de bicicletas para trabajadores esenciales y vecinos que tengan el permiso de circulación se convirtió en un éxito y hoy se realizan unos 187.500 viajes diarios en la ciudad, frete a los 150.000 registrados ante de la pandemia.
De acuerdo con el estudio de movilidad publicado por la Comuna, al principio ese número bajó por las restricciones de circulación, pero luego se registró una importante suba en los inscriptos al programa municipal.
Los datos de la Secretaría de Espacios Públicos reportaron un incremento de alrededor de un cuarto en la cantidad de usuarios de "Movete en Bici", en comparación con los meses previos al aislamiento social preventivo y obligatorio. "La bicicleta siempre fue un medio de transporte que alentamos y parte de una política de Gobierno que vamos a mantener en el tiempo y hoy, en este contexto de pandemia, más que nunca apelamos a su uso", explicó a Télam el titular del área, José Etchart, en el marco de la Semana de la Movilidad Sustentable que se extiende hasta el 22 de septiembre y cuyo objetivo es promocionar formas de movilidad amigables con el medio ambiente.
El funcionario aclaró que no se trata "solo de desalentar la utilización del transporte público, sino de fomentar prácticas saludables, ya que andar en bicicleta contribuye al medio ambiente y al bienestar físico de toda persona".
En ese marco, el Municipio garantiza que las bicicletas sean sanitizadas antes y después de cada préstamo con una solución de 70% de alcohol y 30% de agua en puños, frenos, manubrios, asientos y demás puntos de contacto, y le exigen a los ciclistas el uso de tapabocas en todo momento junto con el permiso para circular.
La iniciativa también amplió y ahora los bicicleteros ahora también brindan la oportunidad de inflar los rodados de ciclistas particulares aunque no estén anotados en el programa. Además, a la red de bicisendas de más de 25 kilómetros que ya tenía La Plata se sumó la demarcación de 35 kilómetros de calles para fomentar el uso de las bicicletas durante la cuarentena, al stock de 200 bicicletas y a las estaciones vigentes en distintos puntos de la ciudad se le agregó además una nueva en el Parque San Martín, que "responde al aumento en la demanda", dijeron en el Municipio.
La bicicleta es un medio de transporte eficaz para evitar contagios pero también una oportunidad para los comerciantes que buscan reinventarse en épocas de coronavirus.
Según representantes del sector, en algunos casos registraron aumentos en las ventas de hasta 200% en comparación con las estadísticas que tenían antes de la pandemia. "Tuvimos más ventas desde que pudimos abrir, al principio era normal pero luego empezó a subir. Ya venía una tendencia de la vida sana y ahora bastante más porque el transporte público no funciona a pleno", dijo a Télam Eduardo Soria, que hace 30 años está en el rubro.
Soria coincidió en que se trata de una tendencia mundial. "Acá aumentaron las ventas, pero en Europa, Centroamérica y Estados Unidos pasó lo mismo; por eso no hay mercadería en origen. Tuvimos que importar y falta un poco de stock", precisó el dueño de Bicicletas Soria, quien estimó el costo promedio de una bicicleta en 14 mil pesos.
La apuesta de la ciudad de La Plata por este sistema de movilidad sustentable también se refleja en el envío de un proyecto para la creación del Sistema de Movilidad Urbana presentado por el intendente Julio Garro que propone unas 35 estaciones y alrededor de tres mil bicicletas.