La tensión que desde hace meses vienen protagonizando el oficialismo y la oposición en La Plata por las diferencias que exponen en el modo de gestionar la pandemia amenaza con profundizarse tras la pelea que desde este miércoles protagonizan el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta por el traspaso de fondos de CABA a provincia de Buenos Aires decidido por el primero de ellos.
Ambos referentes nacionales de las dos fuerzas políticas principales aparecían hasta ahora como la encarnación del diálogo en un momento en el que la grieta entre el resto de los dirigentes se ensanchaba. Sus encuentros periódicos, las apariciones públicas conjuntas y los acuerdos para coordinar -al menos desde la apariencia- las políticas para afrontar la emergencia sanitaria eran tal vez el único dique de contención. Si ese "ejemplo" desaparece el efecto hacia abajo puede tener alcances de disputas furibundas.
Algo de eso ya empezó a verse en el momento mismo en el que los intendentes de Juntos por el Cambio que acompañaron a Fernández en el anuncio de la polémica medida expusieron en las redes sociales, en tono de denuncia, que habían sido engañados, ya que no estaban al tanto de lo que consideran es un perjuicio para su principal referente político con rol institucional. Aquello tuvo impacto directo en La Plata a través del intendente Julio Garro, quien acompañó a sus colegas en el planteo en las redes sociales.
El nombre de Garro estuvo en boca de Fernández y Jorge Macri, uno de los alcaldes presentes en el anuncio, cuando el de Vicente López le pidió explicaciones al Presidente por la ausencia de La Plata en el plan de seguridad que un día más tarde iba anunciar el gobernador Axel Kicillof. El propio presidente contó ese diálogo y aclaró que la capital bonaerense sería incluida en una segunda etapa.
Lejos de conformar al platense, aquella consideración quedó tapada por la ola de repercusiones negativas que tuvieron dentro de la coalición opositora los modos con que el Fernández eligió anunciar la medida. Al otro día, cuando fue convocado a la Gobernación para el anuncio del plan, Garro eligió hacer bien visible su faltazo.
Y el endurecimiento de sus posturas respecto al gobernador no quedaron allí: enseguida, en sintonía con el resto de los alcaldes de Juntos por el Cambio pidió que los fondos que ingresarán a las arcas provinciales provenientes del punto que se le quitará a CABA también sean coparticipables con los municipios.
Todo indica que el ambiente político en La Plata se tensionará aún más, producto de un efecto cascada. La posición de Rodríguez Larreta podría acercarse más a la de los sectores duros de la coalición que gobernó el país hasta el 10 de diciembre de 2019. La señales llegarán la semana que viene, cuando el tridente de Nación, Provincia y CABA tengan que volver a encontrarse (o no) para seguir coordinando la gestión de la pandemia.
A un nivel intermedio se reflejará en los contactos que hasta ahora eran fluidos entre Kicillof y sus funcionarios y el intendente platense. Y a una escala menor entre este y los representantes de la oposición local. En ese contexto cabe una pregunta a modo de ejemplo: ¿Será posible que vuelvan a reunirse en el Comité de Crisis?
Por otro lado es imaginable que en las próximas semanas el Concejo Deliberante se torne más beligerante aún que lo que venía mostrándose en las últimas sesiones, en las que muchos temas que exceden estrictamente a la ciudad fueron objetos de horas de debate encendido. El único punto que, timidamente los acercaba, era el buen diálogo y el trabajo conjunto del presidente, el jefe gobierno porteño y el gobernador.
Unos y otros tomaron partido rápida y lógicamente. Los concejales de Juntos por el Cambio resaltando la reacción de Rodríguez Larreta, su discurso y la decisión de ir a la Corte a reclamar por los fondos. Los del Frente de Todos optaron por cuestionar el posicionamiento del jefe comunal.
Varios dieron alguna señales respecto al tono que tendrán en los próximos días: "Ante semejante decisión por parte del gobierno nacional, que beneficia enormemente a nuestra ciudad, nos encontramos con un intendente que lejos de celebrarlo, prioriza intereses de su partido por sobre los de lxs platenses", escribió Guillermo "Nano" Cara. "Esperamos que el intendente nos cuente a los platenses en qué gastó el dinero enviado por el gobernador en el marco de la pandemia", agregó Facundo Albini.
Todo indica que así como el clima político se enrareció en la última horas a nivel nacional, la capital bonaerense seguirá la misma senda aunque con su propia lógica, con enfrentamientos que tal vez sean aún más virulentos.