Las estadísticas en el cierre del fin de semana del Ministerio de Salud de la Nación evidenciaron que Argentina está al borde de ingresar al top 10 de los países con más contagios de coronavirus. Más allá de los 164 días de cuarentena y aislamiento que lleva la mayoría del país, la curva de la pandemia se encuentra en pleno ascenso, con récord de casos y muertes en los últimos días.
Hasta el momento, el recuento de casos de COVID-19 que realiza la Universidad Johns Hopkins informó un acumulado de 25.127.297 de contagios de coronavirus a nivel global. Estados Unidos lidera el listado de países más afectados con 5.994.624 de casos; le siguen Brasil con 3.862.311 e India con 3.542.733. Argentina se encuentra en el puesto número 11 a menos de dos mil casos de superar a Chile, país con el que hasta hace un mes lo separaban más de 100 mil contagios.
El Gobierno Nacional decretó la cuarentena el 20 de marzo con el objetivo de reforzar el sistema de salud e intentar contener el avance del coronavirus. El haber sumado hospitales, centros de aislamiento, camas de terapia intensiva y respiradores evitó que a esta altura no se haya colapsado el sistema sanitario.
Sin embargo la curva de contagios siempre siguió en ascenso, a distintas velocidades, y con un promedio de 10 mil casos diarios la última semana aún se desconoce cuando llegará el pico que fue pronosticado por las autoridades sanitarias.
Con casi 410 mil casos de COVID-19 registrados desde marzo, Argentina está a un paso de superar a Chile, que se encuentra muy cerca en el puesto 10. El análisis se torna dramático si se tiene en cuenta que entre ambos países hace poco más de un mes atrás la diferencia era de más de 100 mil casos.
Cuando a mediados de julio Chile ya había superado los 300 mil contagios, Argentina recién sobrepasaba los 100 mil. Al día de hoy la diferencia entre ambos es de apenas 1.548 casos. Luego del país trasandino se encuentran España con 439.286 casos reportados; México con 591.712; Colombia con 599.884; Sudáfrica con 625.056; Perú con 639.435; Rusia con 987.470. El podio lo lideran los tres países más afectados por el COVID-19: Estados Unidos con 5.994.624, Brasil con 3.862.311 e India con 3.542.733.
A casi seis meses de haberse decretado el aislamiento, los casos nunca dejaron de crecer en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el último tiempo se sumó la preocupación de los focos que comenzaron a registrarse en provincias donde la situación estaba prácticamente controlada. Por ello, Alberto Fernández dispuso extender una vez más la cuarentena. De esta forma, con la medida que se extenderá al menos hasta el 20 de septiembre, Argentina acumulará 184 días de aislamiento.
El Presidente fue cauteloso y advirtió la expansión del virus en distintos puntos del país, siendo siempre el AMBA y Capital Federal las zonas más afectadas. “No naturalicemos los contagios, que son muchos. Y mucho menos naturalicemos las muertes. Lo que necesitamos es parar los contagios. Y si paramos los contagios vamos a parar las muertes”, dijo Fernández el último viernes.
Sin embargo, pese a la baja tasa de letalidad, en Argentina hay llamativos retrasos con respecto a la carga de datos de fallecidos. Por citar un ejemplo, de las 382 muertes que se registraron el lunes de la semana pasada, casi la mitad habían ocurrido hacía más de 10 días. Y 161 de las 180 que no correspondían a esa jornada habían ocurrido en la provincia de Buenos Aires.
Desde la cartera de Salud bonaerense admiten que hay un “delay” en la carga de datos y responsabilizaron a las instituciones médicas que cargan la información a destiempo. De todas maneras, aclararon que “es un porcentaje mínimo” y que el “70%-80% de los fallecidos son del día”.