Vecinos del barrio La Cabaña de Villa Elisa, cansados de los hechos de inseguridad que los golpean a diario, dijeron basta y comenzaron a reunirse para buscar soluciones al problema, ya que pese a las denuncias realizadas en sede policial, el panorama desmejora con el correr del paso ante la “inacción” policial que expresaron en una reunión ciudadana.
“En abril volvieron al barrio tres delincuentes que fueron liberados por el coronavirus y se profundizó la intranquilidad que padecíamos”, expresó una vecina damnificada, cuyos datos se mantienen en reserva para su protección.
El barrio La Cabaña está delimitado por el camino Centenario hasta calle 16 y de calle 411 hasta Diagonal 60. “Esta es la zona más complicada, pero la inseguridad en Villa Elisa es un problema en todos lados”, concluyeron los frentistas que se reunieron durante el fin de semana para debatir sobre el problema y comenzar a pensar medidas ciudadanas para darle pelea al delito.
“El barrio sufre mucha inseguridad hace mucho tiempo, no nos dan bolilla en la comisaría, los vecinos están cansados, los menores se piensan que se llevan el mundo por delante. Tiran piedrazos a las casas, a mi marido le tiraron un adoquín en la espalada”, detalló la vecina en contacto con 0221.com.ar.
Durante le reunión vecinal, realizada con distanciamiento social, barbijos y al aire libre, se escucharon relatos preocupantes, como el caso de vecinos que sufrieron hasta 10 robos en su vivienda, en poco tiempo. Se tratan de hurtos de garrafas y máquinas de cortar pasto (entre otros objetos) que, se sospecha, luego son vendidos para comprar droga.
“La mayoría somos buenos vecinos, trabajadores, que a las siete de la tarde nos tenemos que encerrar porque esto se transforma en tierra de nadie, se escuchan tiros, peleas, gritos, aullidos”, describió la mujer quien aseguró que “la mayoría de los hechos fueron denunciados en la comisaría pero nadie hace nada, estamos desesperados”.
Los damnificados volverán a reunirse en los próximos días para avanzar en la puesta en marcha de acciones ciudadanas. La ausencia de políticas de seguridad para la zona los llevó a tomar el problema en sus manos, con todos los riesgos que implica que la ciudadanía en general busque soluciones particulares a una temática tan delicada y sensible como es la inseguridad que los golpea. Una luz de alerta que se enciende.