Una vecina de Berisso denunció que un grupo de afiliados de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) habría realizado una reunión que terminó con festejos en plena pandemia. La mujer publicó un descargo en las redes sociales y aseguró que una multitud de integrantes del gremio puso música a todo volumen y se reunió en un improvisado acto, sin haber utilizado barbijos ni cumplir ninguna de las recomendaciones de las autoridades sanitarias para disminuir la posibilidad de contagiarse coronavirus.
Notoriamente indignada por la situación, la mujer realizó un extenso posteo en su cuenta de Facebook para manifestar su preocupación por las consecuencias que pueden tener estos festejos que se desataron en plena vía pública, más precisamente sobre la calle Montevideo.
"Berisso tierra de nadie. Y después nos preguntamos por qué tenemos tantos infectados, ¿no?", se preguntó la berissense y explicó que "el descontrol" habría comenzado pasadas las 22, cuando la gente de la UOCRA salió a la calle completamente alcoholizada, sin distanciamiento, escribiendo las paredes y hasta orinando árboles. "La Policía y Control Urbano nunca se enteraron", agregó.
La enojada vecina también compartió junto a la publicación un breve video que da cuenta de su relato y en el que se puede observar a decenas de personas escuchando música, a los gritos y hasta bocinazos en plena cuarentena. "¿Alguien sabe si estaban haciendo algún tipo de reclamo? Porque entraron desde Ensenada a pie y en más de 50 autos y camiones. Parece que pudieron pasar el control que vos nunca podés pasar si no tenés el permiso para circular. Para vos App CuidAR, permiso para ir al médico, para hacer un trámite, para asistir a un mayor, para ir a trabajar y abrir tu negocio", agregó.
Así, finalmente volvió a preguntarse por qué nunca aparecieron los efectivos policiales o los agentes de Control Urbano para ponerle un freno al encuentro que se realizó en pleno centro de Berisso, en medio de la pandemia por el coronavirus.
Sin dudas que la situación generó una gran bronca e indignación en todos los frentistas, quienes vienen cumpliendo con las recomendaciones que emitió el Gobierno nacional para no contagiarse y frenar la propagación del coronavirus en los distritos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), entre los que también se encuentra la vecina ciudad.