Penitenciaria platense presa por matar a interno durante motín, a un paso de quedar libre | 0221
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Penitenciaria platense presa por matar a interno durante motín, a un paso de quedar libre

La Cámara de Apelaciones y Garantías recaratuló el caso a “homicidio culposo” y ordenó al juez que revea la prisión preventiva dictada en base al nuevo marco.

Los penitenciarios detenidos, con prisión preventiva, y procesados por el crimen de un preso durante un motín en la cárcel de Florencio Varela quedaron a un paso de recuperar la liberta ya que la Cámara de Apelaciones y Garantías recalificaron el caso al desestimar la figura de homicidio doloso agravado (cuya pena en expectativa es de prisión perpetua) y entender que se trata de un homicidio culposo, según se desprende de la resolución a la que accedió 0221.com.ar.

Este nuevo marco le deja abierta la posibilidad a los tres penitenciarios detenidos ya que el delito, en determinadas circunstancias, podría ser excarcelable. Por ese motivo los camaristas le ordenaron al juez de Garantías del caso, Adrián Villagra, que vuelva a analizar el caso en base al nuevo escenario y determine si es necesario o no, mantener la prisión preventiva de los acusados. Esto abre la posibilidad que los los procesados sigan ligados a la causa pero en libertad.

La medida benefició a la penitenciaria platense, quien es asistida por los letrados Gustavo Galasso y Ezequiel Funes. También abarca a la situación de los otros penitenciarios detenidos, Gastón Abila y Darío Bergonzi.

La medida dictada por la Cámara de Apelaciones y Garantías del departamento judicial de Quilmes fue en respuesta a las apelaciones presentadas por los abogados defensores de los tres acusados, en en el marco de la muerte del interno Federico Rey (30) durante el motín en la cárcel de Florencio Varela que sacudió a la opinión pública nacional a fines del mes de abril pasado, cuando miles de presos en varios penales reclamaban salir de prisión por temor al contagio de coronavirus.

Los abogados Galasso y Funes impulsaron una serie de nulidades y el cambio de calificación a homicidio culposo, figura que fue avalado por el Tribunal de Alzada.

Luego de realizar un minucioso análisis técnico jurídico de la prueba (testimonios y reglamento de actuación penitenciaria) y de los argumentos de los abogados particulares, los camaristas concluyeron que Heidenreich disparó una escopeta que no había sido cargada por ella -vale recordar que por protocolo las armas nunca se cargaban con postas de guerra, salvo ataque exterior como se afirmara-, que esta arma le fue entregada por otra agente del servicio que no la pudo disparar porque estaba trabada, a una distancia de unos cincuenta metros de donde se encontraba el interno Federico Rey sobre un techo y dentro de confuso marco de situación en donde se escuchaban múltiples detonaciones de armas que intentaban contener un motín que se había ocasionado en la unidad carcelaria”.

Los camaristas resaltaron que “el juez garante no ha explicado de qué manera, y dentro de las circunstancias fácticas reseñadas, la encartada tuvo el conocimiento y la voluntad de querer quitarle la vida a la víctima, o se hubiese representado como previsible el resultado muerte que se le imputa, siéndole indiferente su producción”.

“Desde nuestra óptica y de acuerdo al insuficiente cuadro probatorio reseñado y reunido hasta el momento no nos caben dudas que a la inculpada se le puede reprochar su descuidada negligencia o ligereza y, eventualmente, castigarle por ello. Mas como no ha tomado decisión alguna en contra de los valores jurídicos típicamente protegidos (en el caso la vida), aquel reproche debe ser más atenuado y merece solo adecuar su conducta a título de negligencia”, concluyeron los camaristas.

La causa será girada al juez de Garantías para que defina el futuro de los penitenciarios detenidos, quienes podrían recuperar la libertad en los próximos días.

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Cárceles en pandemia

Penitenciaria platense presa por matar a interno durante motín, a un paso de quedar libre

La Cámara de Apelaciones y Garantías recaratuló el caso a “homicidio culposo” y ordenó al juez que revea la prisión preventiva dictada en base al nuevo marco.

31 de julio de 2020

Los penitenciarios detenidos, con prisión preventiva, y procesados por el crimen de un preso durante un motín en la cárcel de Florencio Varela quedaron a un paso de recuperar la liberta ya que la Cámara de Apelaciones y Garantías recalificaron el caso al desestimar la figura de homicidio doloso agravado (cuya pena en expectativa es de prisión perpetua) y entender que se trata de un homicidio culposo, según se desprende de la resolución a la que accedió 0221.com.ar.

Este nuevo marco le deja abierta la posibilidad a los tres penitenciarios detenidos ya que el delito, en determinadas circunstancias, podría ser excarcelable. Por ese motivo los camaristas le ordenaron al juez de Garantías del caso, Adrián Villagra, que vuelva a analizar el caso en base al nuevo escenario y determine si es necesario o no, mantener la prisión preventiva de los acusados. Esto abre la posibilidad que los los procesados sigan ligados a la causa pero en libertad.

La medida benefició a la penitenciaria platense, quien es asistida por los letrados Gustavo Galasso y Ezequiel Funes. También abarca a la situación de los otros penitenciarios detenidos, Gastón Abila y Darío Bergonzi.

La medida dictada por la Cámara de Apelaciones y Garantías del departamento judicial de Quilmes fue en respuesta a las apelaciones presentadas por los abogados defensores de los tres acusados, en en el marco de la muerte del interno Federico Rey (30) durante el motín en la cárcel de Florencio Varela que sacudió a la opinión pública nacional a fines del mes de abril pasado, cuando miles de presos en varios penales reclamaban salir de prisión por temor al contagio de coronavirus.

Los abogados Galasso y Funes impulsaron una serie de nulidades y el cambio de calificación a homicidio culposo, figura que fue avalado por el Tribunal de Alzada.

Luego de realizar un minucioso análisis técnico jurídico de la prueba (testimonios y reglamento de actuación penitenciaria) y de los argumentos de los abogados particulares, los camaristas concluyeron que Heidenreich disparó una escopeta que no había sido cargada por ella -vale recordar que por protocolo las armas nunca se cargaban con postas de guerra, salvo ataque exterior como se afirmara-, que esta arma le fue entregada por otra agente del servicio que no la pudo disparar porque estaba trabada, a una distancia de unos cincuenta metros de donde se encontraba el interno Federico Rey sobre un techo y dentro de confuso marco de situación en donde se escuchaban múltiples detonaciones de armas que intentaban contener un motín que se había ocasionado en la unidad carcelaria”.

Los camaristas resaltaron que “el juez garante no ha explicado de qué manera, y dentro de las circunstancias fácticas reseñadas, la encartada tuvo el conocimiento y la voluntad de querer quitarle la vida a la víctima, o se hubiese representado como previsible el resultado muerte que se le imputa, siéndole indiferente su producción”.

“Desde nuestra óptica y de acuerdo al insuficiente cuadro probatorio reseñado y reunido hasta el momento no nos caben dudas que a la inculpada se le puede reprochar su descuidada negligencia o ligereza y, eventualmente, castigarle por ello. Mas como no ha tomado decisión alguna en contra de los valores jurídicos típicamente protegidos (en el caso la vida), aquel reproche debe ser más atenuado y merece solo adecuar su conducta a título de negligencia”, concluyeron los camaristas.

La causa será girada al juez de Garantías para que defina el futuro de los penitenciarios detenidos, quienes podrían recuperar la libertad en los próximos días.

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La Cámara de Apelaciones y Garantías recaratuló el caso a “homicidio culposo” y ordenó al juez que revea la prisión preventiva dictada en base al nuevo marco.