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Liberaron al jubilado de Quilmes que mató a un ladrón tras un violento robo

El fiscal de la causa no pidió la prisión preventiva del hombre de 71 de años debido a la edad y los problemas de salud que tiene.

La Justicia determinó que Jorge Adolfo Ríos, el jubilado que mató a un ladrón que entró a su casa en Quilmes, quede el libertad. Sin embargo, el hombre de 71 años seguirá procesado por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego". El fiscal de la causa, Ariel Rivas, no pidió la prisión preventiva del acusado mientras continúa con su investigación.

Entre sus argumentos, el letrado tuvo en cuenta la edad y los problemas de salud que arrastra Ríos. En ese sentido, el fiscal entendió que le fue concedido este último beneficio el acusado no demostró "voluntad de burlar la acción de la Justicia", sino que se ajustó a derecho y cumplió con la medida dictada. "Es posible avanzar hasta el dictado de un pronunciamiento definitivo sin que permanezca detenido en su domicilio", indicó.

Horas antes de que se conociera la decisión de Rivas, el jubilado de Quilmes sufrió una descompensación y fue internado en una clínica privada del barrio de Belgrano. “El Fiscal declinó solicitar la prisión prevenido Don Jorge, con lo que cesa su detención. Sigue internado porque al colocarle las esposas sobre las heridas, se le infectaron. Tiene un cuadro de hipertensión arterial grave”, escribió su abogado Fernando Soto en su cuenta personal de Twitter.

Días atrás, Ríos manifestó sentir culpa por involucrar a su familia en una situación que “no buscó”. Además denunció que fue torturado por el ladrón que entró a su casa y que temió por su vida. “No puedo volver a mi casa, y ahora la pesadilla es mucho más grande porque esta gente vive a tres cuadras de mi casa. Me cagaron la vida, perdí todo, mis amistades, mi barrio y mi casa", dijo en una entrevista con TN.

El hecho ocurrió la madrugada del viernes 17 de julio, cuando cinco delincuentes entraron a la vivienda de Ríos en para robarle. Durante el asalto, lo golpearon y lo amenazaron con un destornillador mientras le exigían plata. En un momento, el hombre buscó una pistola calibre 9 milímetros que guardaba en su vivienda, disparó y los ladrones escaparon.

Ahora la Justicia debe determinar si se trató de un asesinato en legítima defensa o si hubo excesos. El resultado preliminar de la autopsia del ladrón muerto, identificado como Franco Moreyra, determinó que recibió dos balazos, uno en el tórax y otro en el abdomen.

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