viernes 10 de abril de 2026

Investigadores del CONICET pusieron el foco en la movilidad pública en la pandemia

Entre los datos más importantes, se destaca que las personas se están inclinando cada vez más por caminar o utilizar su bicicleta.

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Un grupo de investigadores del CONICET estudiaron el uso del transporte público y privado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en el marco de la emergencia sanitaria y las restricciones que implementó el Gobierno nacional para combatir la propagación del virus. Entre las primeras conclusiones, los expertos destacaron que una gran cantidad de personas utilizaron la movilidad en bicicleta y pie, un número que aumentaría una vez levantadas las restricciones.

En ese marco, en base a los resultados obtenidos, los investigadores observaron que la mayoría está informada sobre las medidas de cuidado y controles sanitarios en el transporte público y que hay un alto grado de acuerdo con el distanciamiento social, el control de permisos de circulación y de temperatura.

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Las medidas de restricción generan una sensación de seguridad pero el temor al contagio en el transporte público es muy alto”, aseguró Dhan Zunino, investigador del CONICET y uno de los autores del trabajo. Y agregó: “En su conjunto, los resultados son importantes para pensar el modo en que organizamos nuestra vida urbana con el propósito de aportar a la elaboración de políticas tendientes a fortalecer una movilidad pública, activa y segura”.

De los encuestados, un 27% de los encuestados prefieren evitar el transporte público y utilizar su auto particular, la bicicleta e ir a pie en el ámbito de la CABA. En tanto, el uso del auto particular en el Gran Buenos Aires fue la opción de un 75% de los encuestados que se movilizan en ese modo.

“En este momento que medimos nosotros, mucha gente vio acortarse su tiempo de viaje en transporte público cuando acostumbra a hacer viajes cortos, pero cuando el viaje es más largo, los usuarios vieron que los tiempos se alargaron, mayormente por los controles, de todas formas hubo un alto grado de acuerdo con estas medidas”, explicó Zunino.

Entre los resultados, observaron que la principal opción para moverse en el AMBA una vez pasadas las restricciones seguirá siendo el transporte público entre los encuestados, pero con mayor interés por el uso de la movilidad activa, sea en bicicleta o a pie. “En su conjunto, los resultados son importantes para pensar el modo en que organizamos nuestra vida urbana con el propósito de aportar a la elaboración de políticas tendientes a fortalecer una movilidad pública, activa y segura”.

A nivel mundial, el uso del transporte público es una preocupación por que “el problemas es cómo generás una movilidad más activa, y lográs restringir el transporte público”. “La lógica y sustentabilidad del transporte público siempre ha sido transportar a la mayor cantidad de gente en un solo viaje”, agregó el científico.

De la encuesta participaron 1252 habitantes de la ciudad de Buenos Aires (56 por ciento) y del Gran Buenos Aires (44 por ciento), entre el 2 y 9 de Mayo de 2020, y se relevaron las prácticas de cuidado y la implementación de la movilidad pública, activa (pie o bicicleta), y la movilidad en medios privados (auto o moto) de los participantes.

Pese al cumplimiento general de las prácticas de cuidado en el transporte público, desinfectar un objeto de plástico como la SUBE no está generalizado. En tanto la ropa se limpia con mayor frecuencia al llegar al hogar (83%) o las casas donde se realizan cuidados, no ocurre lo mismo con los lugares de trabajo donde esta práctica baja notablemente, y se evidencia que hay condiciones precarias para este tipo de cuidado en los lugares de trabajo.

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