El argentino Pablo Berra fue uno de los 2020 voluntarios que recibieron la vacuna contra el coronavirus que desarrolla la prestigiosa Universidad de Oxford, Reino Unido, y que todavía está en etapa experimental. El hombre de 55 años aseguró que fue “por miedo” porque Sudáfrica, donde está viviendo actualmente, es el quinto país con más casos de COVID-19.
"Estuve averiguando y dentro de las 155 vacunas que hay en el mundo en investigación, esta es la que está más cerca de llegar a la cura. Encontré el mail de una doctora, en un diario local, me contacté y enseguida me llamaron", relató Berra en diálogo con TN.
Luego de unas semanas de estudios y pruebas, los especialistas le aplicaron la vacuna. Fue en un laboratorio de la Universidad de Witts, en Johanesburgo. Además del Reino Unido, las pruebas de la vacuna se realizan en voluntarios de Sudáfrica y Brasil.
"Me dijeron que los efectos pueden ser mínimos y es poca la gente que podría llegar a sentir algo. Yo no sentí todavía nada, pero estoy en contacto permanente con el laboratorio", aseguró. Y agregó: "Me harán ir todas las semanas para hacerme análisis de sangre y ver si tengo los anticuerpos”.
Luego de recibir la dosis, Berra se mostró optimista y manifestó: “Estoy seguro de que va a funcionar bien. Creo que hay una luz al final".
Las pruebas que se realizaron en el país incluyeron a 2020 voluntarios. A la mitad se les aplicó la vacuna, y a la otra mitad un placebo. Según detallaron, el efecto de la vacuna es medido por un aumento de los anticuerpos y células T, generados en la sangre de los voluntarios que se prestaron al experimento. Se comprobó que las personas que recibieron la vacuna llegaron a generar tantos anticuerpos como genera una persona que enfermó y se curó de COVID-19.