La crisis de hacinamiento en comisarías de La Plata conjugado con la situación de pandemia por coronavirus vuelve a mostrar la cara más cruda de una realidad ya de por sí avasallante. En este marco la situación particular de una persona privada de su libertad que espera ser juzgada, desató (una vez más) dos situaciones de extrema gravedad: qué hacer con los internos que forman parte de los grupos de riesgo ante el COVID-19 y qué pasa en las comisarías de la ciudad que fueron clausuradas por orden judicial y que el Ministerio de Seguridad provincial todavía mantiene abiertas.
Aldo Jesús Georgevich fue detenido en La Plata acusado de "robo en poblado y banda". Tenía fecha de juicio oral para el pasado 1 de abril pero el aislamiento social, preventivo y obligatorio generó la paralización del servicio de justicia en todos los ámbitos.
El detenido, quien técnicamente es inocente hasta que una sentencia firme diga lo contrario, es asmático de nacimiento. Durante su detención en la comisaría de Melchor Romero sufrió una crisis asmática y bronquiolitis aguda y su abogado, Ricardo Callabá, pidió el arresto domiciliario en base a los informes médicos oficiales de fecha reciente, que lo muestran como una persona en riesgo; pero el Tribunal Oral Criminal (TOC) IV de La Plata rechazó el planteo.
El defensor fue en queja ante la Cámara de Apelaciones de La Plata que deberá resolver el planteo.

COMISARÍA CLAUSURADA
Este incidente judicial sacó a escena otro dato estremecedor. La seccional policial ubicada en 173 y 517 está clausurada por orden judicial desde hace varios meses, pero esa orden judicial nunca se cumplió. Ante este panorama uno de los jueces del TOC IV ordenó su inmediata clausura y traslado de los 18 detenidos alojados en la dependencia policial.
Un informe que lleva la firma del titular de la seccional, da cuenta que las condiciones edilicias son muy precarias y no tienen capacidad de aislamiento ante un eventual caso positivo de coronavirus.