El infectólogo Fernando Polack, que es parte del comité de expertos que consulta el Gobierno, asegura que aún no es tiempo de flexibilizar la cuarentena. "El número de muertos es tan chico en Argentina que no se pueden sacar conclusiones sobre cantidad de infectados futuros. Sí llega la mortalidad a parecerse a la de Italia (el primer epicentro de la pandemia en Europa), podría haber conclusiones más acertadas", detalló a Clarín.
El mundo superó este jueves el umbral de 300.000 decesos por Covid-19. En nuestro país, según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación, la tasa de letalidad por coronavirus es del 4,94%. Esto marca la relación entre las 353 muertes acumuladas desde el inicio de la pandemia y el total contagios confirmados por laboratorio. Esa última cifra llegó ayer a 7.134, con 255 positivos nuevos en el último día. De esos casos, 153 fueron en la Ciudad y 79 en la Provincia.
Si no se puede "prever" cuánto influye este récord de muertos en el país respecto al pico que llegaría a fines de mayo o junio, ¿qué implica este pico de fallecidos? ¿Tienen que ver con los brotes de contagio en barrios vulnerables o en geriátricos? Según la información que manejan en el Ministerio de Salud porteño, la mayoría de las muertes es de pacientes procedentes de los geriátricos. Por ahora, la cifras muestran que la mortalidad en las villas es muy baja. La relación que evalúan es que es alto número de casos, pero muy baja letalidad.
Así, casi el 42% de los últimos 24 fallecidos de este jueves tenían residencia en la Ciudad: se trata de 5 hombres y 5 mujeres. Eran todos pacientes de riesgo por edad: tenían entre 66 y 105 años. En Provincia aún no hay precisiones de dónde provenían los 11 casos fatales reportados en las últimas 24 horas.
Este jueves también se sumaron víctimas fatales en Río Negro (un hombre de 65 años), Córdoba (una mujer de 90 años, que residía en un geriátrico y había sido internada hace casi un mes) y Chaco (un paciente de 35 años con obesidad mórbida como patología de base).
Javier Farina, infectólogo de la Sociedad argentina de infectología (SADI), advirtió a Clarín que "no cabe duda de que la curva de fallecidos es siempre una curva mucho más fidedigna que una curva de contagios. Ya que las personas contagiadas dependen mucho de la definición de caso utilizada, mientras que los fallecidos es un número inamovible. Este incremento de muertes en el país que hubo no es algo que agrade ver, pero quizás es un número lógico del momento del brote en el que estamos: tenemos más de 6 mil contagiados, con lo cual, este pequeño salto es un salto 'esperable'. No es lo mismo tener 24 fallecidos hoy que haberlos tenido un mes atrás. Y tampoco es lo mismo tener 50 fallecidos hoy que tenerlos dentro de dos meses", subrayó Farina.
Tanto él como Polack coinciden en la importancia de seguir este pico de muertes para saber si es fue un número puntual de estas 24 horas o si se repite. Es decir, si se trata de una tendencia. "Uno no se puede manejar sólo con lo que pasa en un día. Los días anteriores teníamos menos de 10 fallecidos por día, a veces, bastante menos. Si es una tendencia, sí es preocupante. Si es un número aislado, debe tomarse como tal", explicó Farina.
Ahí entra en juego saber si este pico de fallecidos influye o no en la flexibilización de la cuarentena, que está en la fase 4 para algunas jurisdicciones o en la fase 3 en el área metropolitana. "No, influye en nada. Estos muertos son anteriores a los permisos que se dan o empezarán a dar en estos días. No hay que olvidar que con muertos y positivos, siempre hablamos de algo que se desató, mínimo, desde hace 7 días para atrás", explicó el infectólogo Eduardo López, otro de los expertos que forman parte de la mesa chica de asesores del presidente Alberto Fernández.
Por su parte la epidemióloga Ángela Gentile, jefa del departamento de epidemiología del hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, aportó un "combo" de indicadores que podrían darnos una mejor aproximación al eventual brote, con los datos que se conocen hoy. "Tenemos que ver cómo se duplican los casos cada tantos días (la tendencia). El otro indicador es el número reproductivo básico (RO): por cada caso, cuántos se infectan. Son indicadores. Más que el numerito, es ver cada cuánto se duplican los casos, el RO y los indicadores indirectos de ocupación de camas de terapia, ocupación de camas de clínicas por neumonías por Covid-19 y consultas por infecciones respiratorias. Son todos indicadores epidemiológicos que van marcando juntos con otros cómo se va dando el ritmo y la frecuencia de la situación de pandemia", englobó.