Federico Núñez, el gerente del instituto Rehabilitar de adultos mayores donde detectó un caso positivo de coronavirus, ratificó la información a 0221.com.ar y aseguró que se cumplieron con todos los protocolos de actuación para este tipo de casos. “No hay más pacientes ni personal con síntomas y todos cumplieron con los procedimientos y sus casos son seguidos de cerca”, dijo.
En esa situación se encuentras, especialmente, otra paciente que compartía habitación con la mujer infectada, y el personal de salud que las atendían. “Ninguno presenta síntomas pero están en observación permanente”.
La paciente tiene 89 años y no tenía antecedentes epidemiológicos, por lo que se trataría de un caso de transmisión comunitaria. "Comenzó el 19 de abril con hipertensión arterial e insuficiencia cardíaca. Fue llevada ese mismo día al Sanatorio Los Tilos donde la dejaron aislada y en observación hasta que el Hospital San Juan de Dios realizó el test que dio positivo", dice el reporte municipal de ese día.
Lo primero que hizo Núñez al hablar con este portal fue llevar tranquilidad a los familiares del resto de los cerca de 20 pacientes que siguen internados en el lugar y al personal de salud que allí trabaja.

“Todos fueron informados del caso positivo y de la medidas de control que se tomaron -dijo Núñez-. Ahora, el principal desafío es el de los trabajadores de salud, ya que tenemos que reemplazar al personal que tomó contacto con la paciente”.
Sobre la paciente infectada, el responsable del lugar explicó que cuando la mujer mostró síntomas, el médico que estaba de guardia llamó a la emergencia médica, la cual resolvió su traslado. El lugar fue la Clínica Los Tilos. “Presentaba problemas respiratorios”, dijo Núñez, remarcando el síntoma compatible con el COVID-19.

Los protocolos se activaron cuando desde la Región Sanitaria XI se pusieron en contacto para notificar el caso positivo. El control de los geriátricos y clínicas privadas depende exclusivamente del Ministerio de Salud bonaerense. A partir de ahora sólo se realizarán testeos en casos de que aparezcan personas con síntomas de la enfermedad. Mientras tanto todos se mantienen en aislamiento.
El blindaje del lugar, que se profundizó a partir de la aparición del caso positivo, está vigente desde el inicio mismo de la cuarentena. “Desde ese momento se suspendieron las visitas y las consultas ambulatorias”, explicó el gerente.

A partir de ahora se realizará una “radiografía profunda de la situación del lugar” para conocer la situación sanitaria y tomar las medidas que correspondan. Pero según el gerente están dadas las condiciones para seguir trabajando.
También indicó que la mayor parte las familias que tienen pacientes internados en el lugar decidieron mantenerlos. “Son pacientes cuyos cuadros requieren un seguimiento permanente y tratamientos que no se pueden cortar”, dijo.

“Desde que se declaró la pandemia y la cuarentena mantuvimos un contacto permanente con las familias y los pacientes ambulatorios”, abundó Núñez.
Según explicó, en Rehabilitar hay casos de personas amputadas o con secuelas de cuadros como el de ACV, que requieren trabajos de rehabilitación física y psicológica permanente.