"Corresponde destacar que de conformidad con los informes médicos realizados, César Ricardo Melazo no se encuentra incluido dentro del grupo de riesgo para el COVID-19". En 25 palabras el juez de Garantías Agustín Crispo pulverizó las ilusiones del ex magistrado preso en una cárcel común quien busca volver a su hogar a la espera del juicio oral.
Tal como informó este medio en ediciones anteriores Melazo está procesado como jefe de una presunta asociación ilícita. Lleva detenido 20 meses en una prisión federal. En varias oportunidades sus diferentes abogados defensores abogaron por su libertad o por un arresto domiciliario, solicitud que fue rechazada en todas las instancias.
La llegada del coronavirus a la realidad argentina le dio otra chance para insistir con ese planteo. Su defensa técnica presentó directamente un habeas corpus en el Tribunal de Casación, salteando las dos instancias previas. Tras la oposición de la fiscal María Laura D’Gregorio y una nueva pericia médica, el planteo fue girado al juez de Garantías de la causa, quien tras analizar el planteo de las partes y los informes médicos concluyó que Melazo no es interno de riesgo y lo dejó alojado en el penal de Ezeiza que gestiona el Servicio Penitenciario Federal.
El magistrado entendió que las patologías padecidas por Melazo, que ya eran de conocimiento en el expediente, “se encuentran debidamente atendidas en su lugar de alojamiento” al tiempo que no fue incluido “dentro de las personas en situación de riesgo para el covid-19” y recordó que “se encuentra imputado por delitos especialmente graves.”
Tras realizar un pormenorizado análisis del expediente en general, el juez Crispo entendió que, además, “subsisten en la actualidad los peligros procesales que justificaron el dictado de la prisión preventiva del encartado, medida que asegura al día de la fecha el cumplimiento de los fines del proceso”, según se lee en la resolución a la que accedió 0221.com.ar.
Pero Melazo no fue el único que recibió un revés judicial reciente en esta causa. Carlos Bertoni, otro de los detenidos, fue beneficiado con un arresto domiciliario pero el juez Crispo no lo hizo efectivo ya que intentó fijar residencia en un domicilio de la localidad de Monte Hermoso que no fue notificado en el expediente. Esta situación generó sospechas y, por el momento, la morigeración quedó en suspenso.
En tanto el ex policía Gustavo Andrés Mena, otro de los detenido en el marco de esta causa denominada como “megabanda criminal” o “la banda del juez”, recibió el beneficio de arresto domiciliario con monitoreo electrónico (tobillera o pulsera) ya que padece una enfermedad grave, pero la medida no se hizo efectiva porque será apelada por la fiscal Betina Lacki a cargo de la megainvestigación que salió a escena en julio de 2018 luego de más de dos años de silencioso trabajo.
Las resoluciones de los incidentes procesales de las defensas de Melazo, Bertoni y Mena fueron resueltas por el juez Crispo titular del Juzgado de Garantías 6 de La Plata.