El adolescente de 16 años acusado por el asesinato de un chico de 4 y la violación de su madre en Puerto Deseado, Santa Cruz, sigue en La Plata. El menor confesó haber participado del aberrante episodio en el que también está involucrado otro hombre y que conmocionó a todo el país. También fue identificado por la sobreviviente en la rueda de reconocimiento.
Luego de la identificación positiva en sede judicial, el juez Oldemar Villa ordenó el traslado del joven a un Centro de Detención Juvenil en la ciudad de Río Gallegos, donde permaneció alojado como imputado en la investigación. El ministro de Seguridad de Santa Cruz, Lisandro de la Torre, aseguró que el caso "está esclarecido a nivel policial" y dijo que los dos sospechosos "ya fueron puestos a disposición de la Justicia".
El adolescente había sido demorado horas después del hecho y luego liberado por el juez Villa, porque no se había podido cumplir con el reconocimiento. Pero luego pidió declarar tras ser asesorado por un defensor de Menores y confesó haber participado, aunque sostuvo que fue "obligado" por el otro atacante, quien fue detenido e identificado también por la víctima.
Tras su declaración, se realizó una inspección en una escollera ubicada a unos 2 kilómetros de Playa Cavendish, donde la mujer salteña que estaba de visita en la provincia para ver a otro de sus hijos, fue abusada y su pequeño, asesinado. Allí, el personal de la Policía de Santa Cruz encontró el celular de la víctima. Según fuentes de la investigación, el teléfono se hallaba escondido entre las rocas y había sido dejado ahí por el adolescente.
El otro implicado es un hombre de 33 años que padece esquizofrenia -una patología que no es causal directa de inimputabilidad-, y su hermana dijo que intentó asesinar a piedrazos a su hijo de 21 años en enero último, en la misma cueva donde abusó de la mujer. Según fuentes judiciales, por este hecho, el hombre estuvo demorado algunas horas por orden del juez Villa, acusado del delito de "homicidio en grado de tentativa", aunque finalmente fue liberado.
Lo cierto es que tras tironeos entre las administraciones de Nación y Santa Cruz, el chico de 16 años llegó el lunes pasado a La Plata. El traslado se decidió luego de una pueblada e incidentes registrados frente a la sede donde estaba alojado en la Patagonia. Finalmente lo derivaron a la capital bonaerense, donde ingresó al Instituto Almafuerte.