Las distintas organizaciones de propietarios y choferes de taxis se trenzaron en una dura discusión en torno al porcentaje de aumento que pretenden para las tarifas y a las condiciones laborales. Fue en un encuentro en el Concejo Deliberante en el que no se pudo llegar a un acuerdo por la disparidad de criterios. Respecto del aumento conviven grupos que creen que no es momento de aplicar ninguna suba con otro que plantan un ajuste del 25% y otros que reclaman más del 50%.
Actualmente la bajada de bandera está a 40 pesos y la ficha que cae cada 120 metros a 4 pesos. El último aumento fue en septiembre del año pasado. Los planteos que tiraron en la reunión van desde los 50 a 65 pesos para la bajada de bandera y entre 5 y 6,50 la ficha.
Pero en la discusión también se pusieron en juego otras cuestiones vinculadas con las condiciones laborales de los taxistas, que nunca fueron resueltas pese haber sido planteadas en varias oportunidades. O el sistema de alquier de licencias y autos, un sistema de trabajo no regulado y cuestionado por algunos de los sectores.
Por ahora el planteo quedó en la nada por la falta de acuerdo y porque la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, donde debería acordarse la ordenanza autorizando el aumento, aún no está conformada ni tiene presidente.
De todos modos, los representantes de organizaciones como APT (Asociación Propietarios de Taxis), Upat (Unión de Propietario de Autos Taximetros) y dos de los tres sindicatos de choferes, fueron recibidos, entre otros, por la presidenta del Concejo Deliberante Ileana Cid y el concejal del oficialismo Darío Musto, quien se supone será el presidente de la Comisión. También estuvo Miguel Forte, ex titular de ese cuerpo y actual secretario de Transporte municipal.
VALORES EN PUGNA
Los únicos ausentes en el encuentro fueron los conductores nucleados en el Sindicato de Peones de Taxis, cuyo titular es el histórico dirigente del sector, Raúl Salomone, quien rechaza cualquier ajuste. "No participamos porque no creo que sea el momento para aumentar la tarifa porque eso va a implicar que la actividad seguirá cayendo", explicó a 0221.com.ar.
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Entre los que reclaman una suba, APT (estuvo representada por Javier Parra) es la organización que impulsa la suba más baja: un 25% (50 pesos la bajada de bandera y 5 pesos cada ficha).
Entre los que mayor aumento pidieron está UPAT, que lidera Gustavo Vitale, que planteó una suba del 50 por ciento para la bajada de bandera (que trepe a 60 pesos) y del 25 por ciento para cada ficha (que sea de 5 pesos).
Los choferes del Sindicato de Conductores, que dirige Juan Carlos Berón, reclaman una suba del 37,5% (la bajada de bandera pasaría a 55 pesos y cada ficha a 5,50).
El sector de choferes de la "Calle 43" que lidera Marcelo Arévalo expuso una postura muy crítica respecto a la Comisión de Transporte debido a que no avanzan muchos de sus pedidos. Y a la vez reclamó una suba del 62,5% para la bajada de bandera (a 65 pesos) y del 50% en la ficha (a 6 pesos).
El argumento central del reclamo de aumento es la dificultad que encuentran en sostener la actividad con los actuales costos para sostener los autos en la calle.
TEMAS QUE TENSIONAN
La demora en la construcción de baños en paradas como la de la rotonda de 120 y 32, el control de los remises ilegales o los Uber y el sistema de alquiler de autos y licencias así como el porcentaje de trabajadores en negro o "explotados", fueron otros temas que se abordaron en el encuentro y por momentos generaron alguna tensión entre los distintos sectores.
Fuentes del Concejo Deliberante indicaron que tanto la suba como el restos de los temas serán abordados una vez que la Comisión de Transporte se constituya después de la inauguración del período de sesiones ordinarias de este jueves.