El último episodio ocurrió en uno de los departamentos de las torres ubicadas en 31 y 500, cuando la víctima se encontraba durmiendo. Al menos un delincuente aprovechó esta situación para trepar e ingresar por una ventana y dar un golpe que, en el momento, no fue advertido por nadie.
Con todo el tiempo a su favor, el implicado se apoderó de un teléfono celular y una suma de dinero en efectivo no especificada. Una vez con el botín, escapó antes de ser identificado. Al día siguiente, la mujer descubrió el hecho y lo denunció inmediatamente ante las autoridades.
Otros vecinos aseguran haber sufrido una situación similar en torres aledañas, por ejemplo en 30 entre 495 y 496. Allí también ingresaron por la parte lateral del edificio, treparon y se colaron por una abertura para robar. Al momento, no hay personas detenidas.