Una joven fue a hacer una denuncia por violencia de género a la Comisaría de la Mujer y la experiencia se terminó transformando en un nuevo calvario. No solo tuvo que esperar largas horas junto a sus amigas para ser atendida, sino que recibió un trato fuera de lugar, por lo que se elevó una carta al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, para que cambien estas condiciones.
La chica es militante de la UCR y a raíz de la situación que padeció en la sede de 1 entre 42 y 43 la Juventud Radical decidió enviar un escrito a la cartera provincial. Según su relato, todo ocurrió el 5 de marzo pasado y la seccional estaba desbordada: había varias mujeres esperando para ser atendidas por los únicos dos policías que había.
“Eran una chica y un hombre. En un momento, uno de ellos anota los apellidos de quienes estaban esperando. Esperamos hasta las 9.30 de la noche para que escucharan el testimonio y tomaran mi denuncia”, contó a Info BLANCO SOBRE NEGRO la víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva.
Una de sus compañeras reveló que su amiga venía sufriendo amenazas y distintas formas de violencia de género, en las que hasta habían llegado a ponerle un cuchillo en el cuello: “Incluso a algunos amigos y amigas el tipo nos había enviado audios advirtiendo que quería destruirla, y nos agredía verbalmente a nosotras también”.
Lo cierto es que en la comisaría el policía varón le entregó un formulario “bastante escueto”, con distintas situaciones de violencia para completar. Mientras lo llenaba, le preguntó al oficial las razones de la demora, lo que llevó a otras chicas a retirarse del lugar.
El peor momento se dio después, con un comentario totalmente fuera de lugar. “Yo no sé si ustedes tienen algo que ver con el feminismo, pero a veces vienen las chicas acompañadas por las de los pañuelos verdes y hacen todo tipo de reclamos”, le lanzó el policía ante la atónita mirada de las jóvenes, completamente indignadas.
“Nos apareció un comentario fuera de lugar y sobre todo inconveniente, porque la policía no tiene por qué opinar ante una víctima sobre lo que piensa en relación al movimiento feminista”, expresó la chica que fue a hacer la denuncia. “Me parece que no es culpa de ellos, vienen de un sistema de mierda. Necesitan pasar por una capacitación antes de que los sienten ahí. Y deberían elegir gente que tenga empatía con la víctimas, y sería apropiado que haya una contención de alguna naturaleza, porque quien llega a esa instancia indudablemente sufre mucho antes de decidir ir a radicar una denuncia”, agregó.
Y no terminó ahí. También tuvieron que corregir varias veces la declaración por la forma en que escribían el testimonio. En ese marco, decidieron no quedarse de brazos cruzados y la Juventud Radical presentó una nota para el ministro Berni. En el texto señalaron las demoras para poder realizar las denuncias, la cantidad de personal afectado para la recepción de los casos, las múltiples tareas que realizan, además de que el lugar “no se encuentra preparado para recibir a las víctimas de forma idónea”.
“También pudimos corroborar que el personal no se encuentra capacitado en ningún protocolo de violencia de género debido a sus expresiones discriminatorias con el movimiento feminista, que por motivo de las demoras las víctimas deben concurrir al otro día para realizar la denuncia, que el retardo en la atención motiva al cansancio y desistimiento muchas veces de la denuncia por la situación traumática que las victimas sufren”, explicaron. Y agregaron: “Que el retardo termina configurando una forma de violencia estatal traumática para la victima que viene sufriendo vejaciones de distinta índole. Que no hay justicia si las victimas sufren la deficiencia, dejadez y desinterés por parte del Estado. Además en ningún momento se presenta el cuerpo interdisciplinario para atender las distintas situaciones a las que se ven afectadas las víctimas”.
Luego de detallar el complejo panorama en el país, donde en lo que va del 2020 hubo 70 femicidios, la mayoría en la provincia de Buenos Aires, exigieron que se disponga de más personal capacitado para atender de manera “rápida e idónea” a todas las víctimas, que se reacondicione el lugar, entre otros pedidos.