Era una de los pedidos más acuciantes de empresarios y choferes de taxis en la ciudad y todo parece indicar que, finalmente, este miércoles tendrán su recompensa. Tras el acuerdo alcanzado entre los concejales, los empresarios del sector y los representantes gremiales, se estipuló un aumento del 31% promedio que, en caso de votarse en la próxima sesión, llevará la bajada de bandera de 40 a 55 pesos (el 37,5%) y la ficha que cae cada 130 metro de 4 a 5 pesos (el 25%).
Según trascendió el acuerdo avanzó después de varias rondas informales con los representantes del sector, se abordó en reunión de labor legislativa el pasado martes y este miércoles recalaría en el recinto. Fuentes del deliberativo indicaron que es "altamente probable que se apruebe". Si ese trámite se completa el aumento podría entrar en vigencia inmediatamente y los taxistas podrán recalibrar los relojes con los nuevos valores.
De esta forma, la suba sería sensiblemente mayor a la última, aprobada en septiembre pasado. En aquella oportunidad la bajada de bandera trepó un 33,33% y la ficha el 14,28%. Cuando entre en vigencia, el porcentaje de aumento bajará en la medida en que los viajes sean más largos.
En números, un viaje de diez cuadras que ahora cuesta $80 pasará a costar $105, un 31,25%; otro de 20 cuadras pasará de $120 a $155, un 29,16%; y recorrer 30 cuadras pasará de $160 a $205, un 28,12%.
El ajuste responde a un pedido de los propietarios de taxis y de los choferes, quienes durante febrero presentaron varias notas en el Concejo Deliberante. Algunos pretendían una suba del 25% pero otros llegaban al 50% promedio. Sostuvieron en las presentaciones que la actividad se tornaba inviable sin una nueva suba.