Una luna llena especial fue uno de los motores que impulsó a un selecto grupo de aventureros a navegar en horas de la noche por el delta de Berisso para, entre otras actividades, retratar y conocer la flora y fauna de zona que compone el humedal más austral del mundo. Se trata de "una experiencia distinta, el contacto con el agua y la noche baja mucho los decibeles", detalló el guardavidas y kayakista Andrés Aguiar, quien junto a la profesora de Educación Física, Cristina Krisciunas, son los encargado de llevar adelante la expedición.
La salida será desde la sede del Club Náutico de Berisso y ya están todos los cupos cubiertos. Utilizarán canoas y kayaks y los navegantes "se ubicarán de acuerdo a la experiencia, todos con chalecos salvavidas", aclaró Aguiar quien resaltó que "para la navegación nocturna se necesita de experiencia previa". El recorrido será por canales internos y el mayor tramo se realizará sobre el Río Santiago.
"Uno de los objetivos es difundir la historia de la flora y de la fauna de Berisso. También conocer el río de noche, es una experiencia única", explicó Aguiar, quien adelantó que preparan otras salidas a futuro. La primera será en dos semanas y la próxima el domingo 1 de marzo, expedición que tendrá una particularidad: será una jornada de limpieza de los canales.
La navegación en los canales de la región parece sencilla, pero no lo es. Se necesita capacitación y experiencia previa. Además conocer las medidas de seguridad y contar con los elementos necesarios para una travesía sin disgustos. Después de hacer el curso y conocer en detalle las normas de seguridad y técnica se puede salir a remar y disfrutar de los paisajes locales y vivir la naturaleza del delta.
Quienes integran esta nueva travesía tienen experiencia en náutica. "Para una mayor seguridad habrá guardavidas y profesores de Educación Física que nos acompañarán", contóAguiar.
Luna llena ultra luminosa combinada con navegación nocturna por el humedal más austral del mundo, en contacto con la naturaleza y los sentidos. Un plan nada despreciable para una noche de febrero.