Todo comenzó cuando los agentes divisaron al muchacho en actitud sospechosa, merodeando algunas casas en 31 y 523 y procedieron a identificarlo. Al ver a los policías, en tanto, el joven se dio a la fuga y fue perseguido por los agentes que terminaron por alcanzarlo. Al requisarlo, los efectivos hallaron algo que los sorprendió: un arma tumbera, pero muy sofisticada que causó alarma entre los investigadores.
Según explicaron luego fuentes policiales, el arma es de calibre 22, fue construida de manera artesanal y estaba lista para efectuar disparos. En esa línea, los agentes se mostraron sorprendidos y preocupados por la calidad de la pistola y el nivel de sofisticación que tenía.
El joven delincuente, por su parte, fue trasladado a la comisaría Décimoprimera de Ringuelet y puesto a disposición de la Justicia, acusado de "tenencia de arma y resistencia a la autoridad".