ver más

El relato de una platense que acaba de llegar de Italia en pleno brote del coronavirus

Florencia Calabrese está embarazada de seis meses y arribó esta mañana a Argentina junto a su hija de 4 años. Detalló cómo es la declaración jurada que tuvo que firmar antes de bajar del avión y confirmó que no le tomaron la fiebre a ningún pasajero.

Esta madrugada llegó un vuelo de Aerolíneas Argentinas desde Roma y fue el primero que sometieron a un protocolo especial para prevenir el ingreso del coronavirus al país. Con el avión en el que viajó Florencia Calabrese Prada no sucedió lo mismo: no hubo controles de temperatura y tuvo que firmar una declaración jurada detallando si presentaba algún síntoma. La platense de 32 años está embarazada de 6 meses y llegó esta mañana junto a su hija de 4 en un servicio de Alitalia, que había partido desde la capital de Italia, en medio del brote que ya dejó 10 muertos y más de 300 personas infectadas en ese país.

La joven estaba con su familia en la región de Las Marcas, al este italiano, lejos de la zona más afectada por el virus. Volvió a La Plata después de ocho años y en el último viaje se encontró con una situación inusual en la terminal aérea romana. “Viajé en un momento en el que todavía no era un foco problemático el aeropuerto de Roma, en el momento justo. Creo que esto en una o dos semanas será mucho más complicado para viajar”, sostuvo en diálogo con 0221.com.ar.

Sin embargo, cuando llegó al aeropuerto pensó que iba a toparse con un clima más caótico. “Por ahí había alguno con máscara aislado, pero los trabajadores del aeropuerto no por ejemplo. Entonces pregunté al chico que encintaba las valijas y me explicó que desde que bloquearon los vuelos de China no usan más las máscaras, porque de todas maneras no suma ni resta, y además tratan que el pánico no se generalice más de lo que ya está”, detalló.

Florencia no se dejó llevar por la ola de pánico ya generalizada en Asia y Europa y tomó los recaudos habituales para viajar: lavado de manos, toallitas y alcohol en gel. “Lo normal para que mi nena no toque cosas en el aeropuerto que tocan millones de personas. Pero había gente que durmió toda la noche con la mascarilla. Sí difundieron el comunicado del Ministerio de la Salud”, contó.

El vuelo llegó este martes a las 8 de la mañana a Ezeiza y ni bien aterrizó el comandante de abordo avisó a los pasajeros que iba a subir una inspección sanitaria: “Nos teníamos que quedar sentados. Después nos trajeron un formulario”. Se trataba de una declaración jurada que debían firmar y en la que tenían que detallar si tenía fiebre, tos, mareo o cualquier otro síntoma del virus, además de dejar un teléfono de contacto para poder comunicarse en los siguientes 15 días en el país, número de pasaporte, nacionalidad, de dónde provenía, el número de vuelo, precisar en qué región italiana había estado, si estuvo en varios países, etc.

Supuestamente una vez que entregábamos ese formulario nos iban a tomar la temperatura, pero al final llenamos y nos dijeron que nos podíamos ir, no nos tomaron nunca la temperatura. Te pedían los datos para contactarte en el caso de que surja un virus y poder rastrear donde estuviste y con quién tuviste contacto”, siguió. Según Florencia, la gente que viajó en el mismo avión completó la planilla sin inconvenientes, pese a que antes habían refunfuñado contra los controles de temperatura, que finalmente no se concretaron. “Se lo entregamos en la puerta a una persona de Sanidad que estaba esperando, no había nadie con termómetro ni termoscan ni nada", dijo.

Estos controles de temperatura no se realizan a todos los viajeros. “No funcionan esos sistemas, no son efectivos, por eso estamos implementando lo mismo que en Italia, Suiza y otras partes del mundo y les hacemos firmar una declaración jurada en donde no pueden mentir”, explicó Carla Vizzotti, secretaria de Acceso a la Salud. En diálogo con radio La Red, la funcionaria aclaró: “La Argentina no hace controles de temperatura porque cualquier persona se puede tomar un antitérmico una hora antes de bajar del avión o también se puede dar el caso de algún pasajero que tenga fiebre porque está atravesando un caso de influenza común”.

El avión de Alitalia en el que viajó Florencia iba completo: el gremio de controladores había anunciado un paro para este miércoles en Roma y la aerolínea italiana adelantó algunos vuelos. “Entonces iba repleto. Bajé del avión, entregué el formulario, pasé Migraciones, pasé Aduana y en 10 minutos estaba afuera. No tuve ningún tipo de problema”, afirmó la platense, que también viajó embarazada en pleno brote del zica.

En cuanto a la situación en Las Marcas, contó que si bien estaba alejada de la región más complicada –como Lombardía- la población vive un “clima de pánico generalizado terrible”: “Ya en las farmacias se habían agotado los barbijos, el alcohol en gel lo empezaron a cobrar a precios exorbitados. La gente salía con barbijos y guantes de látex a la calle. Después el Ministerio de la Salud en Italia difundió un comunicado en el que explicó que la mascarilla es necesaria solo si estás infectado o estás en contacto con infectados. Porque es un virus que se transmite con el contacto directo, no es que si alguien infectado toca algo y yo voy después y lo toco me lo agarro. Se instruyó un poco a la gente porque se generó un pánico bastante importante en la gente”.

Este lunes, la Organización Mundial de la Salud planteó la posibilidad de que el virus se transforme en una “pandemia” y le solicitó a todos los países del mundo que tomen las medidas necesarias para prepararse para enfrentar la enfermedad.

Cabe recordar que una pareja de médicos de La Plata que recientemente estuvo en un crucero en Camboya quedó aislada en cuarentena domiciliaria. Hasta el momento, no presentaron síntomas y de no haber cambios en las próximas horas serán sometidos al hisopado y en caso de que dé negativo podrán recuperar el ritmo habitual de vida.

“En primer término, en ningún momento hubo sospechas de coronavirus dentro del barco. El crucero salió de Hong Kong, donde estábamos nosotros. A toda la gente que había estado en territorio chino no la dejaron subir. Una vez en alta mar, nos negaron la entrada en Manila (Filipinas) y cuando encaramos para Shangai (China) nos dijeron que tampoco. Fuimos a Taiwan, donde íbamos a estar dos días, y recién ahí pudimos bajar", contó Eduardo Ferraresi en diálogo con 0221.com.ar.

Te puede interesar