El relato fue certero, preciso, agudo y escalofriante. Hablaron las dos mujeres que fueron engañadas por un falso productor de televisión en La Plata que las violó y mantuvo cautivas durante ocho días en una vivienda de Berisso de donde fueron rescatas. Estaban ocultas en un galpón cerrado con cadenas y candados.
Las identidades de las víctimas se mantendrán en reserva. Hoy son mayores de edad pero al momento del calvario ocurrido en 2012 tenían 13 y 14 años de edad. Eran seguidoras de la música tropical y, como muchas adolescentes, soñaban con ingresar al mundo del espectáculo y al programa de cumbia “Pasión de Sábado” que por entonces conducía el ex galancito Hernán Caire, surgido de otro programa de TV para adolescentes, Jugate Conmigo.
El relato de las víctimas fue a sala cerrada, sin la presencia de público, medios de comunicación ni acusados. Tal como lo marca la ley, se debe proteger a las damnificadas, que no pasen por un proceso traumático y evitar su revictimización.
Las jóvenes aportaron datos precisos, reconocieron a los acusados y retrataron en primera persona el calvario que padecieron al perder su libertad y al ser sometidas sexualmente en varias oportunidades.
También declararon policías que participaron del rescate de las entonces adolescentes y recordaron que secuestraron el teléfono de uno de los acusados en los que daba indicaciones por mensajes de texto a su hijo, sobre dónde y cómo esconder a las jóvenes. “Llevalas atrás y encerralas con candado”, se lee en uno de los SMS que figuran transcriptos en el expediente judicial.
Se sospecha que Luis Alberto Leiva trabajaba como remisero y aprovechaba su conocimiento del barrio, al norte del casco urbano platense, para contactarse con jóvenes, a quienes les prometía trabajos en el programa bailantero. Así fue como conoció a estas hermanas que, seducidas por la oferta, accedieron a un "casting" en la casa del hombre. Pero todo fue un engaño.
Habrían abusado sexualmente de ambas “mediante promesas de participación en programas televisivos, colocación de implantes mamarios a una de ellas y regalos”, se detalla en el dictamen fiscal de pedido de juicio oral. Los vejámenes habrían sido ejecutados en una propiedad de calle 142 entre 7 y 8 de Berisso, donde fueron rescatadas el 31 de octubre de 2012, una semana después de la desaparición.
Leiva está acusado de “corrupción de menores y privación ilegal de la libertad”, su hijo Lucas de “abuso sexual y privación ilegal de la libertad”. Por este hecho también fueron procesados una hija de Leiva y un remisero pero sus causas prescribieron. Estaban acusados solo por el delito de privación ilegal de la libertad y por la demora en realizar el debate oral los casos se cerraron por el paso del tiempo. Otro caso que conjuga demora judicial con impunidad por el paso del tiempo.
EL REGRESO
Tras el rescate, las dos chicas fueron atendidas por médicos ya que se encontraban bajo los efectos de un shock. En tanto, desde la producción del programa televisivo aclararon que no tenían nada que ver con el acusado ni con el supuesto casting con el cual el ahora juzgado había engañado a las dos víctimas.
Según las primeras hipótesis de los investigadores, el remisero frecuentaba un boliche al que iban las víctimas, en la zona de 511 y Camino Centenario, propiedad del ex jefe de la barra brava de Estudiantes de La Plata Rubén “El Tucumano” Herrero, detenido por asociación ilícita.
La madre de las hermanas dijo que “el hombre solía estar en el VIP del local y las hacía entrar. Las hacía conocer a los cantantes de las bandas que tocan cada noche, y así las fue engañando”.
“De a poco fue ganando su confianza hasta que las chicas terminaron aceptando el trabajo de bailarinas que les ofrecía”, explicó la mujer, quien aclaró: “Él las pasó a buscar en un auto y ellas se subieron”.
La acusación está en manos del fiscal de juicio Martín Chiorazzi y las víctimas son representadas por el abogado Juan Di Nardo. El caso es ventilado por el Tribunal Oral Criminal II de La Plata integrado por Claudio Bernard, Silvia Hoerr y Claudia Marengo.