Días atrás, un docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto falleció al ingerir un hongo silvestre venenoso llamado Amanita Phalloides, más conocido como “hongo de la muerte”.
Días atrás, un docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto falleció al ingerir un hongo silvestre venenoso llamado Amanita Phalloides, más conocido como “hongo de la muerte”.

El hecho ocurrió a la altura de 12 y 64, cerca del Parque Saavedra de La Plata. Un vecino grabó la secuencia.
El aviso de cierre fue colocado en la vidriera sobre calle 12 y sorprendió a vecinos y clientes que transitan por la zona comercial de La Plata.
El hongo suele aparecer en las sierras de Córdoba, pero también crece en La Plata y fue identificado en algunas zonas como el Bosque y otros parques y espacios de la ciudad. En la mayoría de los casos, se lo encuentra asociado a algunos tipos de árboles como robles, hayas o abedules. Si bien no abunda, pueden aparecer en otoño e invierno o en veranos muy húmedos.
Para identificarlo, los expertos describieron que “el sombrero mide de 5 a 15 centímetros, con forma convexa o aplanada y de color verde. La cutícula es lisa y las láminas son blancas y libres, apretadas y anchas. El pie es cilíndrico y largo, por lo general blanco pero en ocasiones puede tener zonas amarillo-verdosas. “La carne es blanca aunque puede ser verdosa debajo de la cutícula. Su olor es agradable cuando es joven y empeora cuando envejece”.
Según los especialistas, el hongo de la muerte es muy parecido a un champiñón y sus toxinas afectan de manera particular al hígado. En el caso del turista fallecido, el doctor Mario Sorbera sostuvo que “sufrió una insuficiencia hepática fulminante”, y remarcó que “es fatal en el 95% de los casos”.
Por último, se explicó que el Amanita Phalloides es uno de los hongos más venenosos del mundo y que su ingesta puede generar diarrea, vómitos, deshidratación, dolor abdominal de tipo cólico, sudores fríos, bajada de la tensión arterial, taquicardia, hipoglucemia, convulsiones y coma debido al fallo hepático.