Los tres casos sacudieron a la región, todos fueron cometidos en ciudades diferentes, pero movilizaron a toda la sociedad y a pocos meses de haber sucedido, los seres queridos de las víctimas se unieron en un mismo pedido: justicia. Así, una gran cantidad de personas se reunió este lunes en la plaza San Martín, donde no solo volvieron a pedir que los magistrados trabajen con celeridad sino también para recordarlos en medio del dolor que todavía sufren por su ausencia.
Leandro Wilchez, de 16 años, fue asesinado de una puñalada el pasado 29 de diciembre. El adolescente mantuvo una discusión con otro joven en 128 y 36 y éste le asestó una puñalada a la altura del corazón, lo que le causó la muerte pocos minutos después.
El acusado fue detenido y enfrenta cargos por "homicidio simple", pero bajo un régimen de responsabilidad penal juvenil.
Nicolás Pérez Gatti, en tanto, fue asesinado en 81 entre 116 y 117 el pasado 5 de octubre, en medio de un brutal asalto. El joven repartidor estaba haciendo una entrega cuando dos delincuentes lo abordaron y en medio de un confuso forcejeo, le dispararon en la cabeza antes de huir del lugar. El joven, de apenas 19 años, murió en el acto.
Dos adolescentes de 17 y 18 años fueron demorados tras un allanamiento en Berisso, pero fueron liberados días después. La jueza del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil tomó lesa decisión y acusó una "falta de mérito".

El tercero de los casos sacudió a la opinión pública. El remisero Jorge Gómez fue asesinado a golpes tras una discusión de tránsito: un hombre lo atacó a golpes de puño y patadas y le causó tales heridas que fue internado de urgencia y murió unos tres días después, en el hospital.