A casi dos semanas de la muerte de Diego Armando Maradona, se conoció la historia de su joya más valiosa, que fue cábala para dirigir a Gimnasia. Se trata de un valioso anillo brillante, que el Diez utilizó en varios partidos del Lobo en los que obtuvo buenos resultados y que, ahora, forma parte de la herencia del astro argentino.
Según indicaron, el anillo fue regalado a Maradona en 2018, cuando viajó a Bielorrusia para asumir como "presidente del fútbol" de Dínamo Brest y desde allí se convirtió en una de sus piezas predilectas.
En ese momento, el mejor jugador de todos los tiempos causó una revolución y fue recibido por un estadio colmado, al que llegó en una camioneta exclusiva que le regaló el club, con chasis de fibra de vidrio, un tanque de combustible de 100 litros y capacidad de navegación como si fuera un barco a razón de 8 kilómetros por hora. Allí Maradona también recibió el anillo valuado en 300.000 dólares y no tardó en convertirse en su joya predilecta.
Meses más tarde, en su cumpleaños número 58, el extécnico de Gimnasia hizo una fiesta y lo llevaba puesto. Según cuentan, una mujer besó la joya y Diego soltó un "acabás de besar un departamento", levantando la risa de todos los presentes.
Pero el anillo se convirtió en mucho más que una hermosa joya, el Diez lo adoptó como una cábala y es que el ex DT tripero lo usó en varios encuentros en los que el Lobo consiguió buenos resultados. La joya se convirtió en su amuleto, su presencia en el banco de suplentes motivó una buena racha por eso comenzó a lucirlo en cada cotejo.
Ahora, tras su fallecimiento, la joya más lujosa de Maradona pasó a ser una de las piezas más destacadas de su herencia familiar, la que ya se disputan sus hijas, su abogado y hasta sus exparejas.