Durante el fin de semana extra largo se intensificaron los operativos de control en la ciudad, con el objetivo de hacer efectivo el cumplimiento de las medidas dispuestas por la pandemia de coronavirus. En ese contexto, se clausuró y desalojó una fiesta electrónica con más de 150 participantes.
El evento ilegal se desarrolló durante la madrugada de este lunes en una casa ubicada en 137 y 450, en City Bell. El Municipio encabezó un amplio despliegue luego de recibir una denuncia al 147 por una masiva reunión. No solo había decenas de personas, sino que también contaron alrededor de 50 autos en la propiedad.
“Además del riesgo que reviste participar de una fiesta sin habilitación, como faltas de medida de seguridad, este año se suma el riesgo de contagio del virus”, remarcó Virginia Pérez Cattaneo, titular de la Secretaría de Convivencia y Control Ciudadano.
En el mismo tono, subrayó: “Entendemos la necesidad de socializar después de tanto tiempo de aislamiento y por eso, convocamos a la gente a que lo haga en lugares que resguarden su seguridad y su salud”.
Las multas para quienes organicen fiestas clandestinas -que aún están prohibidas- en bares, salones de fiestas o casa quintas pueden ser sancionados con una infracción de hasta 2.132.000 pesos, de acuerdo al artículo 104 del Código Contravencional.
Cabe recordar que esta semana el intendente Julio Garro dispuso modificó por decreto el artículo 45 de la Ordenanza Municipal N° 6147 y amplió a 4.000 módulos el valor de la multa por incumplimiento de las normas relacionadas con “la prevención de las enfermedades transmisibles y en general, la falta de desinfección o destrucción con agentes transmisores”.
De este modo, la sanción para las juntadas masivas equivalen al pago de hasta 1.066.000 de pesos y recaerá no sólo en quienes organicen el encuentro, sino también en los propietarios del inmueble en el que se desarrolle y en todo el consorcio cuando se trate de edificios o barrios cerrados.