Vecinos de la zona roja de La Plata volvieron a reportar incidentes en el barrio durante la madrugada de este miércoles. Según indicaron los testigos a través de las redes, los hechos se dieron pasada la 1, en inmediaciones de 4 y 64. Piedrazos, botellazos y corridas, despertaron a los frentistas, quienes se asomaron por sus ventanas para ver qué era lo que ocurría.
De acuerdo a los relatos, se trató de un enfrentamiento entre trans y "chicos de la calle", que terminó en una verdadera batalla campal. "Llamé al 911 y vinieron enseguida, pero parece que es un fin de año salvaje", aseguraron. También indicaron que este tipo de episodios son recurrentes en la cuadra de 115 y 64: "Pasa todas las noches. Botellazos, piñas, gritos y corridas".
Tal es el nivel de violencia en la zona que, a mediados de diciembre, cuatro personas amenazaron a un vecino con robarle su perro y dispararle. Fuentes policiales informaron a 0221.com.ar que, en aquella ocasión, el hombre -de 56 años- se encontraba en la puerta de su casa de 4 y 65 junto a su mascota.
En ese momento, los implicados pasaron por el frente de la propiedad y mantuvieron un altercado con él, sin motivo aparente. Luego de esto, se dieron inmediatamente a la fuga, aunque el damnificado no dudó y dio aviso a la Policía. Así fue que, a las pocas cuadras, lograron dar con ellos, tres mayores de edad y el restante un adolescente de 16 años.

Asimismo, en septiembre los integrantes de la Asamblea Vecinal de El Mondongo dieron a conocer imágenes tomadas en el barrio, para dar cuenta de la problemática de la venta de droga. Una cámara de seguridad captó el momento exacto en que una presunta trabajadora sexual realizaba un "pasamanos", primero con un motociclista y luego con los ocupantes de una camioneta.
Según indicaron, el hecho se registró en 64 entre 1 y 2, aunque aseguran que esta situación se ve cotidianamente en otras calles de la zona. Lo cierto es que el video fue acercado a la Asamblea por una vecina que tuvo que irse del barrio luego de denunciar constantes amenazas y agresiones por parte de las personas que se dedican a la comercialización de sustancias en el lugar.