Pedidos de absolución, gritos, llantos, insultos, denuncias y el dolor de los acusados. Todo eso (y más) se reunió en la sala de audiencias del fuero Penal de La Plata donde se realizó el alegato de la defensa de Diego Villanueva y Rosa Martignoni, acusados por la muerte de Renzo Villanueva, el chico de 7 años, que cayó de un séptimo piso de un edificio en pleno centro de La Plata.
Juan José Barragán, uno de los defensores, aseguró en su alegato que "Renzo era un botín para fines determinados" de la madre, Ángela Donato, a la que calificó de "mendaz". También señaló que no se debe tener en cuenta el resultado de la reconstrucción del caso, realizada con un muñeco de arena, ya que ese elemento "no suplía a un cuerpo humano". En relación al encuadre legal del caso señaló que "no corresponde la condena por homicidio culposo" y agregó que creen "enfáticamente que la fiscal (Victoria Huergo) se equivoca".
A su turno el abogado Darío Saldaño hizo foco en los "errores de la instrucción" al sostener que se alteró "la lógica que debe primar". Consideró que "el fiscal tuvo una hipótesis y después trató de acomodar las pruebas a esa hipótesis" y resaltó que "hubo un error de valoración de las pruebas".
En uno de los tramos más calientes del alegato, el experimentado defensor denunció que "hubo actividades delictivas de algunos funcionarios policiales que firmaron el informe policial de la reconstrucción" ya que "introdujeron contenidos falsos en el informe forense". Para Saldaño "fue muy llamativa la manipulación de la información a brindar y cómo se introdujeron distorsiones para intentar formar convicción" y en ese sentido apuntó a Cristian Mendez, jefe de Casos Especiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Sobre la acusación de los abogados de la madre del menor (pidieron condenas por dolo eventual) la defensa remarcó que no puede tomarse en cuenta ya que "Villanueva y Martignoni fueron indagados por un delito con dolo directo, no un dolo eventual". Consideró que se trató de una "acusación sorpresiva y extemporánea" y que si se tuviera en cuenta se violaría el "principio de congruencia". Sobre el final de alegato Saldaño pidió se absuelva libremente a Villanueva y Martignoni "por no estar acreditada la materialidad ilícita", es decir, porque no se pudo demostrar que se haya tratado de un accidente.
Como planteo subsidiario solicitó la absolución por el beneficio de la duda, pero si se dicta condena por homicidio culposo, que se dé por conculcada la condena por "pena natural" o se aplique el mínimo de la escala penal para es delito, es decir, un año de prisión. Los acusados llevan más de dos años en prisión y llegaron a juicio con arresto domiciliario, luego de pasar varios meses en un presidio.
TENSIÓN, GRITOS Y LLANTOS
Al finalizar los alegatos, hablaron los acusados. Diego Villanueva, padre de Renzo, manifestó: "Yo soy inocente me hubiera gustado que la madre entendiera que yo también perdí a un hijo, la pasé muy mal con mi familia".
A su turno, su pareja también aseguró ser "inocente" porque "jamás cometí todo lo que me acusaron, jamás asesiné a Renzo, no soy una asesina". "Renzo estuvo cuidado. Yo lo dejé con su papá que era el principal responsable de su cuidado, hasta el día de hoy no sé cómo fueron las cosas, estoy totalmente destrozada por este inmenso dolor. Yo amaba a Renzo", agregó la mujer.
Los acusados expresaron sus palabras en medio de llantos del pequeño, quien fue retirada de la sala de audiencias al grito de "decime cómo murió nuestro hijo, por favor, por piedad te lo pido, por piedad díganme como murió nuestro hijo" mientras que otra mujer gritaba "basura, ustedes lo mataron". La lectura del veredicto (con acuerdo de las partes) será el 21 de diciembre, según estableció el Tribunal Oral Criminal III de La Plata.
En la primera audiencia de alegatos, la fiscalía solicitó una condena por "homicidio culposo", mientras que los abogados de la madre del menor lo hicieron por "homicidio agravado por dolo eventual" para el padre y de "partícipe necesario de homicidio simple" para mujer. Para la fiscal Victoria Huergo hubo "negligencia" o "imprudencia" por parte de los acusados. En tanto los abogados de la madre se basaron el figura del "dolo eventual", es decir, los acusados se debían haber representado el peligro que significaba dejar a un menor de edad, cerca de una ventana abierta sin rejas, con elementos que puede ser utilizados para escalar y caer por la abertura.
Tras el juicio oral, se corroboró que no hay testigos presenciales que hayan visto a los acusados arrojar al niño, como tampoco hay pruebas directas, objetivas e indubitables que indiquen que el chico fue tirado o empujado por la ventana. Ante este marco, es poco probable una condena a perpetua y otra de 15 años para los acusados, tal como solicitaron los abogados de la particular damnificada, la madre del menor.