El conjunto dirigido por la dupla técnica de Leandro Martini y Mariano Messera buscaba levantar cabeza tras haber dejado escapar un partido increíble con Banfield y aunque sufrió un duro revés en la primera parte, no se dio por vencido y terminó por darlo vuelto intentando prenderse a la punta del Grupo B de la Fase Campeón de la Copa Diego Maradona, pero Talleres respondió con otro tanto y selló el 2 a 2 final.
El inicio del encuentro disputado en el Juan Carmelo Zerillo se dio con gran dinamismo y en pocos minutos Talleres se fabricó la primera del partido: Tomás Pochettino sacó un fuerte remate desde fuera del área y probó a Jorge "Fatura" Broun, que no tuvo grandes problemas para controlar en dos tiempos el envío del mediocampista.
La más clara del Lobo, en tanto, llegó poco después y en los pies de Víctor Ayala. El paraguayo, de gran pegada, se hizo cargo de un tiro libre y a los 8' de la primera parte estuvo a punto de clavarla en el ángulo y reventó el travesaño rival.
Las acciones, sin embargo, no iban a durar demasiado y es que apenas 10 minutos después las luces del estadio se apagaron sin previo aviso y el Bosque se quedó a oscuras, apenas iluminado por algunas luces desde las tribunas.
El juego tuvo que ser detenido y ambos equipos debieron esperar durante unos 20 minutos a que se enfriaran las lámparas en las torres de iluminación para poder volver a las acciones. Al parecer, la falla se debió a un problema en el sistema de grupos electrógenos externos y es que en EDELAP, encargada del suministro eléctrico en la ciudad; aclararon que "se originó un problema interno" y agregaron que las redes operadas por la firma funcionaban "con normalidad".
Finalmente, el encuentro pudo ser reanudado y el parate pareció sentarle mejor a la "T". Apenas reiniciado el partido Ignacio Méndez sorprendió al Lobo, le dio duro con la derecha y sacó un violento envío que se desvió en el camino y abrió la cuenta en La Plata.
Pese a la desventaja Gimnasia no se achicó, el Tripero se acomodó en el campo de juego, se hizo cargo de la pelota y empezó a tener más protagonismo, buscando con intensidad la igualdad. Así es que estuvo a punto de conseguir el empate poco después, pero Germán Griffey no llegó a conectar un envío de Ayala desde el córner en medio de una fallida salida de Joaquín Blázquez, que falló en su intento de salir a cortar el centro.
UN COMPLEMENTO DE IDA Y VUELTA, PERO DEL LOBO
En la segunda parte el Lobo salió al campo de juego dispuesto a lograr la igualdad y a los 4' Gimnasia tuvo su merecida revancha: todo comenzó con Matías Pérez García recibiendo en tres cuartos de cancha e intentando filtrar una pelota cortada para Leonardo Morales y, pese a un desvío, el envío le quedó al lateral derecho que dejó a un lado la sutileza y sacó un bombazo que venció al arquero rival y la mandó al fondo de la red.
A partir de allí el conjunto cordobés cedió el control de la pelota y Gimnasia se hizo grande, siendo punzante y yendo a buscar una victoria clave como local, mientras su rival apostaba a la contra.
El conjunto local nunca lo dejó de intentar y a los 33' de la segunda parte la fortuna le volvió a sonreír. Otro venenoso tiro de esquina del paraguayo Víctor Ayala le quedó servido al debutante Bruno Palazzo, quien conectó de cabeza y la mandó a guardar, ante un Blázquez que apenas atinó a moverse.
La alegría albiazul no estaba destinada a durar y es que Talleres no tardó en responder. Dos minutos después Joel Soñora sacó un buen remate desde afuera del área, sorprendió a Fatura y volvió a poner la igualdad.
La última fue de Gimnasia: Johan Carbonero definió desviado y le dio al palo izquierdo ante el lamento de todos los presentes en el Carmelo Zerillo, que estuvieron a punto de desahogarse en un grito de gol.