Las pericias realizadas sobre las muestras de sangre, orina, los hisopados y las órganos de Diego Armando Maradona, que fueron tomados durante la autopsia practicada en la morgue de San Fernando tras su muerte; llegaron a la fiscalía que investiga la hipótesis de un homicidio culposo.
Los estudios realizados en la Superintendencia de la Policía Científica en La Plata fueron entregados en las últimas horas a los fiscales de San Isidro Laura Capra, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, quienes investigan la posibilidad de que el extécnico de Gimnasia haya muerto por impericia o negligencia de sus médicos, entre ellos el neurólogo Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.
Los expertos analizaron el estado general de sus órganos y la presencia de medicamentos así como la de drogas ilícitas y alcohol, datos clave para determinar las razones por las que el Diez finalmente falleció. En ese marco, la agencia Télam informó que no tenía alcohol ni drogas ilegales en su organismo, aunque los estudios dieron positivo en medicamentos como en "venlafaxina, quetiapina, levetiracetam y naltrexona".
Fuentes de la investigación indicaron a la agencia pública de noticias que algunos de los psicofármacos encontrados son "arritmogénicos", es decir que producen arritmia, algo que ahora los peritos y los fiscales deberán analizar para ver si eran convenientes para un paciente con una cardiopatía crónica como la que padecía el ex DT del Lobo. "Es tan importante lo que apareció como lo que no surgió de estos análisis de laboratorio, que a simple vista confirman que a Maradona le daban psicofármacos pero ningún medicamento para su cardiopatía", señaló uno de los investigadores judiciales de la causa.
En ese marco se detalló que la venlafaxina es una droga antidepresiva que se utilizan para tratar trastornos de ansiedad, la quetiapina es un antispicótico también usado para cuadros de depresión grave y algunas adicciones y el levetiracetam es un antiepiléptico que actúa sobre el sistema nervioso central y puede producir somnolencia y disminución de la capacidad de reacción. La naltrexona, en tanto, bloquea el efecto de los medicamentos opiáceos y se usa para evitar la abstinencia al alcohol.
Durante los últimos 20 días, un destacado grupo de peritos analizó las muestras de sangre, orina e hisopados nasales realizados en el cuerpo del Diez para hacer estudios toxicológicos, pero también se hicieron análisis histopatológicos, que son aquellos que analizan en forma microscópica los órganos y tejidos, entre ellos, el corazón de Maradona, que fue extraído en forma completa y, de acuerdo con lo que observaron los médicos forenses, padecía de una "miocardiopatía dilatada" y pesaba 503 gramos, cerca del doble que uno normal.
Con todos estos resultados, los tres fiscales que firman la causa planean convocar a una "Junta Médica" interdisciplinaria para que analice a fondo el caso y pueda sentenciar si el deceso era evitable, si hubo mala praxis y si alguno de los profesionales que lo trataban tuvo alguna responsabilidad.
La autopsia realizada al cuerpo del astro argentino reveló que el Campeón del Mundo en México 1986 murió a causa de una "insuficiencia cardíaca aguda en un paciente con una miocardiopatía dilatada, insuficiencia cardíaca congestiva crónica que generó edema agudo de pulmón".