Los habitantes de La Plata que son vecinos del Arroyo Rodríguez, el cual atraviesa la región desde Abasto hasta la desembocadura del Río de la Plata, pasando por Melchor Romero, Gorina y City Bell, denuncian el aumento de la contaminación producto del vuelco clandestino de deshechos industriales y cloacales que hacen que el aire sea irrespirable y provocan un daño irreparable en el ecosistema.
El impacto, según el planteo vecinal, es evidente y lleva una década de evolución: "El olor a podrido es permanente y el paisaje cambio totalmente", dice Alicia Navarrete, una profesora de Geografía que vive en City Bell. Y lo ejemplifica: "Las tortugas desaparecieron y los lagartos overos andan en la calle porque tuvieron que abandonar su hábitat natural".
Pero las quejas son generalizadas. Vienen de quienes viven en Gorina, de los que habitan en el Barrio Nirvana o lo que tienen sus viviendas entre los caminos Belgrano y Centenario en City Bell. Y apuntan a una "multicausalidad", que combina las descargas de emprendimientos industriales con los deshechos cloacales que vienen de las urbanizaciones y aumentaron su intensidad durante la pandemia, producto del aislamiento que obligó a presencias permanentes en las vivienda.
Mencionan entre los principales factores que impactan sobre el curso de agua al Frigorifico de Gorina, ubicado en 501 y 155, y al criadero de cerdos Santa Catalina, ubicado aguas arriba. Pero también a tres urbanizaciones con característica de barrios cerrados: el Grand Bell, Lomas de City Bell y Los Robles, que descargarían deshechos cloacales. Además de barrios precarios y asentamientos que existen a lo largo de toda la traza del arroyo.
La situación motivó presentaciones y denuncias públicas realizadas por los vecinos. Una de ellas fue de Silvia Ametrano, la ex directora del Museo de La Plata que vive en el Barrio Nirvana y remitió una nota al OPDS (Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable). La respuesta que recibió derivaba la responsabilidad en la Autoridad del Agua (ADA) y a la Municipalidad de La Plata, las dos instancias que en las últimas semanas tomaron intervención con distintas acciones.
Desde la Municipalidad informaron que después de una denuncia realizada por la delegación de Gonnet, la Dirección de Política Ambiental relevó el arroyo en toda su traza y labró actas de contravención sobre el criadero de cerdos Santa Catalina, ubicado en la cuenca alta (167 entre 510 y 515 de Melchor Romeo), por el vuelco de deshechos producto de su actividad. Según se indicó, más allá de las sanciones, los responsables del emprendimiento ya están trabajando en las obras necesarias para solucionar la situación.

La Autoridad del Agua, en tanto, intervino con pruebas de laboratorio y detectó urbanizaciones que descargan sus cloacas en el arroyo. El caso más visible mediáticamente fue el country Grand Bell, donde funcionarios del organismo detectaron y bloquearon un caño con deshechos cloacales que desembocaba en el arroyo y presuntamente tenían su origen en ese barrio cerrado, cuya administración fue sancionada.
Los vecinos alegan que en el caso de las urbanizaciones la pandemia y el consecuente aislamiento jugó un rol decisivo debido a la permanente presencia de los habitantes en sus domicilios y el consecuente aumento del uso de los servicios.

Las redes sociales se convirtieron en una herramienta de los vecinas para visibilizar su queja. Allí disparan consignas como "queremos respirar", "cloaca a cielo abierto", "lucro privado, socialización del impacto" o "hicieron un riachuelo en menos de diez años".
Y publican sus propias investigaciones. En uno de los posteos de la página de Facebook "Arroyo Rodríguez Limpio" el vecino Roberto Bertone relata su propio relevamiento y menciona distintos emprendimientos industriales con desagües visibles, como una fabrica de pinturas en la naciente, el testimonio de vecinos sobre la descarga de camiones atmosféricos, una fábrica de agroquímicos y distintas urbanizaciones precarios y formales que tienen distinto impacto.

En diálogo con 0221.com.ar Navarrete reclamo una solución urgente. En el corto plazo los vecinos reclaman que en la zona se pueda respirar y acciones concretar con maquinarias para despejar de contaminantes el curso se agua. Exponen para ello las fotos del agua marrón y de los barros fecales. "La limpieza del arroyo es lo urgente", dice, y deja para el mediano plazo las multas o sanciones para los responsables de la contaminación.
Parte de esos planteos serán llevados a un encuentro con autoridades municipales, posiblemente con el propio intendente Julio Garro, el cual se realizaría durante esta misma semana.