La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) ordenó la prohibición del uso, comercialización y distribución en todo el país de dos marcas de alcohol etílico, según se publicó este martes en el Boletín Oficial.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) ordenó la prohibición del uso, comercialización y distribución en todo el país de dos marcas de alcohol etílico, según se publicó este martes en el Boletín Oficial.
Primero, a través de la disposición 8297/2020 se informó que el "alcohol etílico 96° Maximum Purity, de uso hospitalario, cont. Neto 500 c.c. fraccionado y distribuido por Maximum Purity, industria argentina, queda inhabilitado por estar falsamente rotulado y en consecuencia ser ilegal".

La decisión de ANMAT se formalizó tras detectar fallas graves en calidad de medicamentos que afectaron a pacientes en distintos centros de salud.
Las billeteras virtuales registran atrasos cercanos al 30% según datos oficiales, con subas sostenidas y niveles de endeudamiento histórico para el país.
El organismo indicó que la firma no se encuentra entre los establecimientos habilitados para fraccionar alcohol medicinal. "El alcohol es un producto que se utiliza sobre la piel como antiséptico o como ingrediente de formulaciones cosméticas y de higiene personal que se destinan a la sanitización de las manos, por lo cual es necesario que cumpla con los estándares de calidad y pureza establecidos por la Farmacopea Argentina para uso medicinal", explicaron.
Además, a través de la disposición 8298/2020, el organismo prohibió por carecer de registro el "Alcohol etílico 96°- uso medicinal calidad Farmacopea Argentina, cont. neto 500 ml industria argentina, lote: 362/4, vto: 04/22, Elaborado y fraccionado por Alcohol Argentina, Empresa B Certificada".
"El rótulo del envase del producto no contiene datos de inscripción al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), datos de habilitación ante Anmat, ni responsable de la elaboración y fraccionamiento", fueron los fundamentos, aclarando además que "se trata de un producto respecto del cual se desconoce el efectivo origen, condiciones de elaboración y contenido el mismo resulta peligroso para la salud de los pacientes a los que se administre, no pudiendo garantizarse su calidad, seguridad y eficacia".