El presidente Alberto Fernández anunció desde Casa Rosada cómo seguirá el aislamiento social, preventivo y obligatorio a partir del próximo lunes, cuando se venza la última prórroga del decreto presidencial.
Tal y como se había anticipado, el jefe de Estado argentino estuvo acompañado por los gobernadores de Santa Fe, Omar Perotti; de Neuquén, Omar Gutiérrez; y de Jujuy, Gerardo Morales; tres de las provincias más afectadas por la pandemia. El gran ausente fue Axel Kicillof, quien se encuentra aislado por haber tenido contacto estrecho con un caso confirmado de COVID-19. En la previa al discurso, Fernández mantuvo una reunión con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
“Tuvimos que enfrentar un problema inesperado. La pandemia se presentó en el mundo y atacó de manera feroz. Pudimos reconstruir el sistema de Salud que estaba en crisis. Pudimos enfrentar la pandemia con la suficiente atención médica”, explicó Fernández en el inicio de su exposición.
En esa línea, destacó los esfuerzos que realizó el Gobierno para asegurar que cada ciudadano cuenta con atención médica. “La Ciudad y Provincia hicieron un esfuerzo importante. El AMBA estuvo desde el primer día en un aislamiento sanitario preventivo y obligatorio. Eso nos sirvió mucho", sostuvo. Y remarcó la importancia de no realizar reuniones sociales porque “es el único camino para minimizar el riesgo de contagio”.
Durante el anuncio, el Jefe de Estado manifestó su preocupación por el aumento de contagios en el interior del país. “El problema trascendió el AMBA y se metió en toda la Argentina. El virus empezó a circular localmente prácticamente en todas las provincias de nuestro país", indicó.
Acto seguido, Fernández mostró unas filminas para explicar detalladamente cómo fue el avance del virus desde mayo a la actualidad. En la imagen se observar cómo creció la cantidad de zonas afectadas por la pandemia en el interior del país. "¿Estamos bien? No, no estamos bien. Todavía tenemos una cantidad de contagios en el AMBA que nos preocupa. Pero está claro que hace cinco semanas estamos en un proceso de lento pero sostenido descenso de los contagios", puntualizó. Además, adelantó que en los próximos días podría estar disponible el suero equino, que permitirá mejorar la atención de los infectados con COVID-19.
Según contó el Presidente, La Pampa, Formosa, Catamarca y Misiones, fueron las provincias que lograron anticiparse al problema pero hay otras que “están alcanzando un nivel de estrés sanitario grave”. "Es necesario que hagamos algo distinto a lo que estamos haciendo", consideró.
Teniendo en cuenta la dificultad de la situación, Fernández contó en la previa del anuncio “les propuse a los gobernadores el siguiente mecanismo: disponer en distintos departamentos de 18 provincias, medidas que permitan una disminución intensa y transitoria de la circulación de personas en las próximas dos semanas, es decir, hasta el 25 de octubre”. “Esto no quiere decir que vamos a parar el aparato reproductivo o la economía, pero los que no tengan que circulan, no van a circular. Las reuniones sociales son un riesgo enorme”, insistió.
Notoriamente preocupado por el avance del virus en el interior del país, el Presidente volvió a pedirle a los argentinos que ayuden al personal de salud para “minimizar el contacto con el otro” y así puedan tener un descanso en medio de la pandemia por el coronavirus. “Creímos que era un problema que iba a quedar en el AMBA pero no fue así. Esto no es culpa de nadie, la culpa es el virus. Tenemos que entender para siempre que el virus está y nosotros vamos a buscarlo. No nos está buscando”, aclaró.
Para finalizar, Fernández adelantó que seguirán las medidas de asistencia para las familias más vulnerables y el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). “Estoy agradecido a los argentinos que siguen cuidando la salud para no contagiar a sus padres y abuelos porque no se dejaron seducir y aguantaron estoicamente por este momento que está viviendo el mundo y la Argentina”, concluyó.
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