La etapa actual del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) entró en la cuenta regresiva y la Municipalidad de La Plata reclamará para que a partir del 12 de octubre se avance con la habilitación formal del take away plus en los bares y restaurantes, algo que en la práctica ya se hace, además de los gimnasios y natatorios, el trabajo doméstico y la construcción en grandes superficies.
Son todas actividades por las que el intendente Julio Garro viene reclamando desde etapas anteriores de la cuarentena, pero ahora insistirá en función del leve pero constantes descenso en la cantidad de casos positivos que se viene registrando desde hace seis semanas en la ciudad.
Voceros comunales indicaron además que lo que se va a solicitar es la modificación del sistema de fases, otro pedido de larga data, para que el intendente tenga mayor autonomía municipal en la toma de decisiones. "El sistema de fases es muy alejada de la realidad de las grandes ciudades y sobre todo del AMBA", indican, debido a que se basa en la cantidad de casos semanales.
"Esto está dificultando el regreso de varias actividades económicas y creemos que contemplando la situación actual, el haber superado el punto crítico del invierno y constatando que se viene dando un comportamiento ejemplar de la mayoría de los platenses que permitieron hace un mes un retroceso en los contagios, es importante replantear el esquema de fases", señalaron.

El intendente considera que desde que se inició la cuarentena "los platenses se han comportado con una gran responsabilidad y siendo de las ciudades con menor tasa de contagios cada 100 mil habitantes se está avalando este resultado".
El pedido por el sector gastronómico le daría carácter oficial a una actividad que en La Plata ya volvió con el guiño del intendente. Habrá otro pedido puntual para que las habilitaciones en la construcción privada se extienda a las grandes obras y sea total, ya que hasta ahora sólo es posible en el caso de trabajo en viviendas unifamiliares.
Las estadísticas sobe el comportamiento de la enfermedad en la ciudad forman parte de los argumentos que expone Garro para reclamar la flexibilización. Desde hace seis semanas, cuando se registró el número más alto de contagios en siete días, la cantidad ha descendido lenta pero constantemente.
Por eso en la Municipalidad hablan de una “nueva normalidad estrictamente protocolizada”, para avanzar con una convivencia con el virus de cara a lo que puede ser el tramo final de la pandemia y la futura postpandemia. Parte de esa análisis se realizará este lunes, en el encuentro que el jefe comunal tendrá con su propio comité interdiscplinario de expertos.