El Cyber Monday, uno de los eventos más importantes de descuentos que se realiza en el país ya tiene fecha confirmada para este año: se llevará a cabo desde el lunes 2 hasta el miércoles 4 de noviembre. Como todos los años, es organizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y se espera que más de 400 empresas de todos los rubros se sumen a este evento virtual.
Ya están confirmadas nada menos que 430 empresas que abarcan todos los rubros de retail: ropa, viajes, electrodomésticos, deportes, automotriz, alimentos y bebidas, muebles y más. Entre las novedades hay una nueva sección de "megaofertas top" en la página oficial del evento. Allí se encontrarán 140 ofertas destacadas y auditadas. También seguirá la sección de "megaofertas", donde la búsqueda es por rubros, con otras 6 mil propuestas de descuentos.
Como siempre, los organismos de defensa al consumidor están atentos a las posibles estafas y el mal funcionamiento en algunas compras. Por eso vuelven a advertir sobre esta situación y enumeran los consejos a tener en cuenta para realizar las operaciones de forma segura.
En primer lugar, se debe elegir de antemano cuál o cuáles son los productos o los rubros que nos interesan para concentrarnos en ellos y no dejarnos arrastrar por el bombardeo publicitario que nos habla de “grandes descuentos y de apurarse a comprar porque se agotan”. De esta forma se evitan compras compulsivas y adquirir productos innecesarios.
De ser posible, mirar los precios con antelación al inicio del evento. Es que muchas veces se publicitan descuentos del 40 o 50%, que nada tienen que ver con la realidad. No apurarse a comprar y comparar. Porque quizás encuentres el mismo producto a precios muy diferentes y porque a menudo existe un producto mejor que puede ser más barato o con mejor relación calidad/precio.

Reconocer que se está comprando en un sitio web seguro. Se pueden reconocer estas conexiones al ver el ícono de candado en la mayoría de los navegadores. Además, la url debe empezar con 'https://' en lugar del 'http://' de las páginas tradicionales. Recordar que la posibilidad de adquirir ofertas y que la compra sea online no elimina la vigencia de los derechos de los consumidores, ni de la normativa que los protege. De modo tal que, ante un conflicto con determinado producto, ningún vendedor se puede excusar de resolver la situación por haber sido adquirido mediante esa metodología. Y el consumidor debe reclamar.
La Ley de Defensa del Consumidor obliga a la empresa a cumplir con la oferta en caso de que la operación falle por culpa de los mecanismos de venta o falta de productos. Incluso, si eso ocurre, la empresa deberá mantener el precio aún pasado la fecha de la oferta. En el caso de que la oferta sea por cantidades limitadas, el proveedor debe informar cuantas unidades se encuentran disponibles. Por ley, todos los productos nuevos tienen como mínimo una garantía de 6 meses. Si el producto falla y es necesario trasladarlo, los costos corren a cargo del vendedor.
El vendedor debe respetar el precio que publica e informar clara y detalladamente si existen costos extras, por ejemplo, de envío, como así también acerca de las políticas de cambio y devoluciones. Si ofrece financiación, hay que asegurarse que se aclare el costo financiero total.

Los principales inconvenientes con este tipo de ofertas masivas se dan por casos de “publicidad engañosa”. Es decir, compramos un producto con determinadas cualidades y cuando lo recibimos nos damos cuenta que esas cualidades no son tales. Para prevenir esto, es importante archivar -en caso de existir- los correos electrónicos, mensajes o chats enviados y recibidos durante la compra. Realizar ‘capturas de pantalla’ de las imágenes y los textos mostrados durante la publicidad del producto e imprimirlos. Además, siempre solicitar la factura de lo comprado, y el remito de entrega, que son los que servirán como prueba para iniciar cualquier reclamo.
Lo más importante a tener en cuenta es la posibilidad que nos otorga el artículo 34 de la ley 24.240, por el cual el comprador tendrá 10 días corridos para arrepentirse y ese plazo se cuenta desde la fecha en que se entregue el producto o se celebre el contrato. Simplemente tiene que notificar al vendedor de su arrepentimiento y en caso de que haya sido entregado el traslado del bien corre por cuenta del proveedor.