La causa del hombre que organiza riñas de gallos en La Plata se torna cada vez más oscura. Hace apenas unos días se viralizaron imágenes del gallero donde afirmaba que logró reemplazar los aves que le habían incautado y adelantaba que seguiría armando las peleas ilegales.
En los videos, incluso, se lo veía bailando y muy contento por haber recuperado los animales, mientras insultaba a los "proteccionistas" que lo denunciaron en la Justicia.
"Siempre saco una debajo de la manga yo. Acá están mis amigos ya estamos aclimatando de nuevo en el stud. Díganle a los proteccionistas. Acá hay 20 y ahora llegan 40 más que mandé para lo de un amigo", decía el hombre para destacar cómo había conseguido nuevos animales después de que le incautaran otros a raíz, en principio, de una investigación por amenazas hacia uno de sus vecinos.
Tras la difusión de esas imágenes, las autoridades locales realizaron un nuevo procedimiento y este lunes las fuerzas policiales se dirigieron una vez más al galpón ubicado en 515 y 214, en la localidad de Abasto, pero no encontraron gallos.
La escena encendió todas las alarmas. Tanto los defensores de los animales como la Municipalidad y la Fiscalía tienen sospechas que apuntan en la misma dirección: que alguien involucrado en los operativos, presumiblemente un agente policial, le filtra información al hombre, que hace a tiempo de desarmar todo el stud antes de la llegada de los agentes.
Por lo pronto, sí hallaron elementos utilizados en las riñas y por ese motivo clausuraron el lugar y sancionaron al acusado.
En el Municipio adelantaron a 0221.com.ar que se seguirá de cerca al implicado y a todos sus "socios" y se avanzará también en una investigación penal, para conocer qué vinculación hay entre este hombre, efectivos policiales y la Comisaría de la zona.
Según fuentes cercanas a la causa, que se condicen con el video que el mismo hombre filmó para "festejar" la compra de nuevos gallos, el hombre es una persona "problemática" en el barrio, que se jacta de realizar varias actividades criminales y que se maneja en un entorno de relativa impunidad.