La popular y polémica firma de transporte decidió cerrar su servicio de reparto de comidas en el país, pero adelantó que seguirá operando el resto de sus prestaciones. Según indicaron, esta decisión forma parte de una determinación global de la compañía estadounidense, que resolvió interrumpir el segmento en los países donde no es líder.
En Argentina el servicio dejará de funcionar el 22 de noviembre al igual que en Colombia. Así ocurrió ya en mayo con Perú, Honduras, Uruguay y Arabia Saudita.
Uber emitió un comunicado en el que aclaró que la intención es concentrarse en el transporte de pasajeros y de otros bienes no relacionados con la gastronomía. "Hemos tomado la decisión de descontinuar el servicio de Uber Eats en Argentina y Colombia. Esto nos permitirá enfocar recursos y energía en otros mercados alrededor del mundo", sostuvo la empresa a través de un comunicado.
Asimismo confirmaron que el negocio de los autos no se va de Argentina y que los conductores podrán sumarse a la modalidad de repartos de bienes.
De esta manera, señalaron que "esta decisión se aplica sólo al servicio de Uber Eats y no afecta al negocio de viajes compartidos de Uber". "Seguimos totalmente comprometidos con nuestras inversiones en ambos países, ofreciendo a las personas una solución de movilidad segura, accesible y confiable", concluyeron.