Antonia Candelaria Moreno nació en Rosario pero formó su familia en La Plata, donde junto a José María Lojo tuvo 5 hijos que fueron criados en la ciudad. Este martes cumplió 90 años y presenta una lucidez admirable, trabaja como vendedora de filtros de agua, talla madera, escribe y teje.
Con la llegada de su novena década de vida, toda su familia se presentó en la puerta de su casa para saludarla con la distancia necesaria que impone el contexto sanitario. Aunque los que pensaban dar la sorpresa eran ellos, Antonia conmovió a todos los presentes con una carta dirigida para todos los integrantes del grupo familiar.
La abuela los recibió con el emocionante escrito en su antigua casona de calle 5, en el que valoró haber construido toda una vida en nuestra ciudad y llegado a su edad rodeada de tantos afectos: “Llego con sueños realizados, amores compartidos, recuerdos entrañables y felicidad disfrutada junto a esta hermosa familia”, redactó.
“Y llegó este tramo de mi vida recibiendo cada día el amor de mis hijos, de mis nietos, de mis hermanos y de mis amigos”, leyó al borde del llanto, y nombró a todos aquellos seres queridos en los que pensó al escribir, tanto a los que estaban presentes como a los que ya no están y la siguen acompañando hasta hoy.
Antonia fue maestra y ama de casa, y se sigue emocionando como el primer día con los afectos que la rodean. Con la pandemia, su vida diaria cambió, la distancia se hizo dura y sintió la necesidad de escribir algo para los suyos.
En ese marco, aprovechó su cumpleaños para desahogar sus sentimientos con la emocionante carta, que conmovió a su familia y a todos los ciudadanos que pasaron situaciones similares con sus seres queridos durante la emergencia sanitaria.