Después de varios meses de aislamiento, los geriátricos de La Plata podrán empezar a recibir visitas nuevamente. Es que según relevaron desde el municipio, el no poder ver a sus familiares genera en los y las abuelas cuadros de depresión y una baja en sus defensas.
En las últimas horas se dio a conocer el caso de Nélida, una mujer de 81 años que había entrado a una residencia pocos días antes de que comenzara el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO). Según releva el matutino, pasados unos meses llegó un momento en que la mujer le dijo a las enfermeras que ya no quería comer.
La médica de la institución supo que Nélida necesitaba ver a sus familiares, y le prometió un encuentro. A través de una mampara transparente, la mujer pudo reencontrarse con sus hijos y a pesar de que no hubo abrazos, pudieron charlar un rato y prometieron verse otra vez en 15 días, según publicó El Día.
En ese sentido, el secretario de Salud de la Comuna, Enrique Rifourcat, ya se manifestó a favor de que los adultos mayores reciban visitas en las residencias, siempre y cuando se ajusten a protocolos parecidos a los que emplea el personal de salud. "No podían ver a sus familiares y, si por alguna razón había que internarlos, se iban a los hospitales pensando que ya no volverían, entonces surgió la idea de que si no tenían fiebre o problemas respiratorios, era mejor mantenerlos aislados y contenidos en las residencias", explicó el funcionario.
Esto comenzó a implementarse la semana pasada: los visitantes volvieron a encontrarse con sus mayores, después de que les controlaran la temperatura y limpiaran sus manos y pies. Los encuentros fueron a una distancia de dos metros y medio, sin contacto y en un espacio abierto, y muchos adultos mayores se mostraron conmovidos por la posibilidad de ver a sus seres queridos.
Rifourcat aclaró que en la Región "siempre se aplicaron los protocolos dispuestos por la Provincia que pautaban cómo debía manejarse el personal de las residencias con relación a los cuidados personales y al trabajo", aunque ya en marzo se habían restringido las visitas. Para el funcionario, el beneficio de que los adultos mayores reciban visitas en horarios pautados y bajo protocolo mejor la calidad de vida de esa población.
"Algunos lugares se fueron flexibilizando, nosotros en julio ya empezamos a pensar en cómo resolver el tema de los adultos y en consensuar acciones porque, si un enfermero puede estar en contacto con un paciente, ¿por qué no podría estarlo un hijo si se ajusta a los mismos protocolos?", analizó.
Por otra parte, también se implementó una medida de "tardes musicales" en hogares geriátricos a través del programa municipal Contá conmigo. De esta manera, impulsan jornadas musicales con el objetivo de brindar un momento de recreación y distensión, que permite liberar el estrés en este contexto de aislamiento social obligatorio por el Covid-19.
La propuesta tuvo su puntapié inicial en el Hogar de Ancianos “Dardo Rocha”, ubicado en calle 412 y 116 (Villa Elisa), y fue organizada por las Secretarías de Desarrollo de la Comunidad y de Salud de la Comuna. "El objetivo es presentar un momento de entretenimiento y distensión, para los adultos mayores que han atravesado el confinamiento en hogares de ancianos", explicó la secretaria de Desarrollo de la Comunidad, Julieta Quintero Chasman, y agregó que "la música permite liberar el estrés después de tantos meses de aislamiento social obligatorio por el Covid-19".
La funcionaria explicó que "las jornadas se hacen cumpliendo estrictos protocolos, ningún integrante del equipo municipal tiene contacto con los abuelos o el personal, por lo que se respetan todas las medidas sanitarias. Entendiendo que debemos aprender a convivir con el virus, contemplando todas las medidas de seguridad correspondientes, decidimos generar un momento de alegría para aquellos que forman parte de la población de riesgo como los abuelos, quienes son parte de nuestras prioridades y han hecho un gran esfuerzo durante toda la pandemia".
Durante la jornada, realizada en el patio abierto de la institución y bajo estrictos protocolos sanitarios, la Municipalidad promueve la música como una herramienta recreativa para que los ancianos disfruten de un momento entretenido y seguro, manteniendo el distanciamiento social. "Este tipo de actividades son muy beneficiosas para la salud mental, dado que la pandemia no solo afecta a la parte física de aquellos que padecen el virus, si no que el encierro también genera consecuencias psicológicas e, incluso, psiquiátricas", aseveró Rifourcat.
El programa prevé desarrollarse cada quince días en distintos hogares de adultos mayores del Partido, con el fin de poder generar lugares de distensión y esparcimiento para los ancianos.