viernes 17 de abril de 2026

Un pincha ganador en Colombia: ¿qué fue de la vida de Craviotto?

El 18 de agosto del 2000 se sentó por primera vez en el banco albirrojo y su trabajo se prolongó hasta el 15 de septiembre del 2002. Tomó las riendas en las diez fechas finales del Apertura 2000. Ahí ganó 3 partidos, empató 4 y perdió 3. En el Clausura 2001, Apertura 2001 y Clausura 2002 hizo 3 torneos calcados de 27 puntos (7 triunfos, 6 empates y 6 derrotas) hasta que luego de 13 fechas en el Apertura 2002 (5 victorias, 5 igualdades y 3 caídas) el presidente Julio Alegre decidió sustituirlo por Oscar Malbernat.

“No me arrepiento de haberle dicho que sí a Estudiantes en ese momento y creo que el balance, aún a la distancia fue positivo. Consolidamos un promedio, le dimos partidos a muchos chicos que venían apareciendo y con el tiempo fueron la base de cosas importantes. Fue y es mi casa”, asegura a la distancia el ex defensor, un pincha de pasado Rojo que se ganó el corazón de Estudiantes.

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Otto, que hoy triunfa en el fútbol de Colombia como DT luego de ascender al Deportivo Pereira, reflexiona sobre su campaña en el exterior y asegura que “este es un momento histórico del club. Estos años en la segunda división fueron muy duros. Haber logrado el ascenso es algo muy bueno y la gente lo valora”.

“Ahora volvemos y encararemos 5 meses en primera que serán muy duros. El sistema de promedios es más injusto que en la Argentina, porque arrancamos con los mismos puntos del que está último y no es lo lógico. Estamos pagando por algo que no nos corresponde y arrancamos colgados con los promedios”, agrega este platense y pincharrata de 56 años.


Luego de su experiencia en el Pincha dirigió Unión, Chacarita, Belgrano, Sportivo Belgrano de San Francisco, San Martín de San Juan pero el círculo se cerró y la tuvo que pelear afuera. Primero en Ecuador con Emelec y empezó a reposicionarse con dos buenas etapas en The Strongest de Bolivia hasta que en 2016 llegó a Pereira (se le escapó el ascenso en tiempo de descuento), tuvo una temporada en el Atlético Huila y regresó a Pereira para llevarlo a primera división.

“Estamos en un lindo momento del club, nos sentimos respetados y muy cómodos pero siempre teniendo en claro que dependemos de los resultados. Yo creo que los entrenadores no arrancan con ventaja. Si ganamos te idolatran, si perdemos es al revés", sostiene.

Al hablar porque no vuelve al fútbol argentino afirma: “Trataremos de hacer las cosas un poco mejor, para que algún día se acuerden de los que estamos dirigiendo afuera. En general cuesta encontrar algo en el fútbol argentino. Después de tanto tiempo la gente se olvida si no estuviste".

“Le pasa a muchos entrenadores, no soy el único. En una situación similar está el León Héctor Vargas, el Topo Guillermo Sanguinetti, Pedro Troglio, Daniel Garnero y varios más. Le pasó también a Miguel (Russo), con una gran trayectoria, que ahora tuvo la posibilidad de volver a Boca pero se hace difícil. Dirigen casi siempre los mismos, la rueda gira sobre los mismos nombres casi siempre”, acotó.

Luego de pocos días de vacaciones de disfrutar a su familia, a su esposa Rosana, a sus hijas, a su nieto Benicio otra vez el “exilio” y a pelearla lejos de los afectos. No dejó pasar la oportunidad para estar en la nueva casa de Estudiantes.

“El estadio es una obra hermosa, veo a la gente muy contenta, felíz de volver a su lugar. Estudiantes tiene muchas comodidades, encontrarse con eso es muy satisfactorio”, y también elogia al DT: “Milito está haciendo un gran trabajo. Tiene una gran capacidad para lograr lo que quiera en el torneo".

En momentos donde se analiza y se dilata el acuerdo para la continuidad del colombiano Edwar López, Otto habla del cafetero, a quien dirigió en Huila y manifiesta que “su trabajo es muy desgastante. Creo que tiene cosas para mejorar, se que puede hacerlo". Y añade: “A nosotros nos rindió mucho jugando en la misma posición que lo hizo acá. Hablo con él y siempre le doy algún consejo. A veces tiene que tomar mejores decisiones y desbordar un poco más, cuando lo hizo le dio resultado. Creo que ya se adaptó al fútbol argentino y a Estudiantes”.

Craviotto otra vez en Colombia, con el gran desafío de consolidar al Pereira en la máxima categoría y a la espera de tener otra vez la chance de dirigir en el país y recalcar para la despedida una reflexión “habrá que hacer mejor las cosas para que se acuerden”.

Hoy el Alemán es ídolo de la institución matecaña a quien devolvió a primera después de 2849 días, con 48 victorias en 82 partidos, una eficacia del 66, 26 por ciento y haberse sacado la espina del ascenso que se escapó por 20 segundos en el 2016.

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