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El emocionante video del Tata Brown y Maradona: "En 2 horas somos campeones"

Se viralizó en las redes una escena de los instantes previos a que la Selección argentina dirigida por Carlos Bilardo saliera al Estadio Azteca para jugar contra Alemania. El hambre de gloria de Maradona, sus ganas por conquistar el mundo y la seguridad y confianza del Tata Brown, como nunca antes se había visto.

En las últimas horas se viralizó en las redes un pequeño fragmento del documental del inglés Asif Kapadia dedicado a Diego Armando Maradona que contiene escenas inéditas. En el video que dura apenas 27 segundos se aprecia toda la intimidad de la Selección argentina de 1986 en el túnel del Estadio Azteca, en los instantes previos a salir a la cancha para jugar la final contra Alemania.

Es emocionante verlo al actual DT de Gimnasia dando saltos a modo de precalentamiento y para intentar calmar la ansiedad que se le notaba en los ojos: estaba a punto de conquistar el mundo. Las ganas por salir a pisar el pasto y darle el segundo título de la historia a la Selección quedan en evidencia en este registro fílmico que hasta el momento era desconocido.

"¡Vamos, eh! ¡Vamos que nosotros nos jugamos la vida, eh!", dice Maradona mientras saluda a sus compañeros, todos concentrados y a punto de disputar la final del mundo. Pumpido, Olarticoechea, Cucciufo, todos enfilados escuchando la arenga del 10, que se lo notaba indomable y con una fuerza que indudablemente era contagiosa para sus compañeros.

"¡Vamos, vamos que ya está, eh!", agrega el Tata Brown, previo a tranquilizar a todos: "En dos horas, en dos horas somos campeones".

El resto de la historia es conocida por el mundo entero. Argentina le ganó 3 a 2 a los alemanes con aquel recordado golazo de Jorge Luis Burruchaga en los minutos finales del partido.

Ya desde antes de salir a la cancha los jugadores dirigidos por Bilardo estaban convencidos de que terminarían levantando la copa y en este video queda claro.

Se viralizó en las redes una escena de los instantes previos a que la Selección argentina dirigida por Carlos Bilardo saliera al Estadio Azteca para jugar contra Alemania. El hambre de gloria de Maradona, sus ganas por conquistar el mundo y la seguridad y confianza del Tata Brown, como nunca antes se había visto.

31 de enero de 2020

En las últimas horas se viralizó en las redes un pequeño fragmento del documental del inglés Asif Kapadia dedicado a Diego Armando Maradona que contiene escenas inéditas. En el video que dura apenas 27 segundos se aprecia toda la intimidad de la Selección argentina de 1986 en el túnel del Estadio Azteca, en los instantes previos a salir a la cancha para jugar la final contra Alemania.

Es emocionante verlo al actual DT de Gimnasia dando saltos a modo de precalentamiento y para intentar calmar la ansiedad que se le notaba en los ojos: estaba a punto de conquistar el mundo. Las ganas por salir a pisar el pasto y darle el segundo título de la historia a la Selección quedan en evidencia en este registro fílmico que hasta el momento era desconocido.

"¡Vamos, eh! ¡Vamos que nosotros nos jugamos la vida, eh!", dice Maradona mientras saluda a sus compañeros, todos concentrados y a punto de disputar la final del mundo. Pumpido, Olarticoechea, Cucciufo, todos enfilados escuchando la arenga del 10, que se lo notaba indomable y con una fuerza que indudablemente era contagiosa para sus compañeros.

"¡Vamos, vamos que ya está, eh!", agrega el Tata Brown, previo a tranquilizar a todos: "En dos horas, en dos horas somos campeones".

El resto de la historia es conocida por el mundo entero. Argentina le ganó 3 a 2 a los alemanes con aquel recordado golazo de Jorge Luis Burruchaga en los minutos finales del partido.

Ya desde antes de salir a la cancha los jugadores dirigidos por Bilardo estaban convencidos de que terminarían levantando la copa y en este video queda claro.

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Se viralizó en las redes una escena de los instantes previos a que la Selección argentina dirigida por Carlos Bilardo saliera al Estadio Azteca para jugar contra Alemania. El hambre de gloria de Maradona, sus ganas por conquistar el mundo y la seguridad y confianza del Tata Brown, como nunca antes se había visto.