El insólito suceso ocurrió cerca del mediodía de este miércoles, a pocos metros del cruce de 25 y 45, donde, de acuerdo con los testigos, un camión que llevaba un importante cargamento de bebidas dobló a gran velocidad y perdió buena parte de los cajones de cerveza que llevaba.
Alertada por el estruendo, Daniela Bermúdez se acercó a una de las ventanas de su casa y desde allí capturó la devastadora imagen: varias decenas de botellas hechas añicos y desparramadas en la vereda y la calzada, completamente inservibles.
El hecho, afortunadamente, no causó heridos ni generó mayores inconvenientes. Es que, en un abrir y cerrar de ojos, los transportistas limpiaron el lugar para evitar que los transeúntes pudieran lastimarse con los vidrios o algún vehículo pudiera resultar dañado a causa de los vidrios.

Tras varios minutos de trabajo, finalmente pudieron despejar la zona, que quedó igual de limpia que antes de ocurrido el insólito incidente.